Una IA de Meta que actuaba como una chica condujo a un hombre a su muerte
Un trágico fallecimiento relacionado con la inteligencia artificial (IA) ha conmocionado a la comunidad tecnológica y a la sociedad en general. Thongbue “Bue” Wongbandue, un hombre de 76 años con problemas cognitivos posteriores a un derrame cerebral, murió tras caer en un engaño de un bot.
El caso, ocurrido en Nueva Jersey, demuestra un escenario preocupante sobre los límites y riesgos de la interacción entre humanos y bots avanzados.

La trampa del bot Big Sis Billie
El hombre, jubilado y residente en Piscataway, Nueva Jersey, fue engañado por un bot llamado Big Sis Billie, desarrollado por Meta.
Este bot, uno de los 28 personajes de IA ligados a influenciadores y celebridades creado en 2023, estaba diseñado como una figura de «hermana mayor» que ofrece apoyo emocional. Sin embargo, en esta situación llevó la conversación a un nivel de coqueteo.
Wongbandue pensó que estaba organizando una cita con una mujer joven real y fue hasta Nueva York con maleta en mano, siguiendo instrucciones que el bot le proporcionó, incluyendo una dirección y un código para la supuesta reunión.

Una reunión que terminó en un accidente fatal
Mientras se apresuraba con su equipaje cerca del estacionamiento de la Universidad de Rutgers, Wongbandue sufrió una caída que le causó graves heridas en la cabeza y el cuello. Después de tres días en estado crítico, falleció el 28 de marzo.
La familia descubrió los mensajes coquetos entre Wongbandue y Big Sis Billie, en los cuales el bot insistía en que era una persona real y le ofrecía enviarle una selfie para probarlo.
A pesar de que la esposa y la hija de Wongbandue intentaron detenerlo y alertaron a la policía, él persistió en su idea de encontrarse con la supuesta novia. La familia también intentó esconderle el teléfono para cortar la comunicación con el bot, sin éxito.

Respuesta y debate sobre la regulación de IA
El caso generó una fuerte reacción, incluso de la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, quien criticó a Meta y habló sobre la necesidad de que los chatbots aclaren que no son reales.
Según ella, si las empresas tecnológicas no implementan salvaguardas, el Congreso debería intervenir con regulación para proteger a los usuarios. El caso de Wongbandue es un ejemplo extremo del poder de influencia que pueden tener los bots de IA, especialmente en personas vulnerables.
Meta, Google, OpenAI y otros gigantes tecnológicos están en carrera para hacer que sus productos sean adictivos y atractivos, lo que puede llevar a una respuesta emocional profunda.
Cuando OpenAI lanzó ChatGPT-5 con un comportamiento menos complaciente y más frío, una cantidad significativa de usuarios protestó.
La empresa tuvo que reintegrar la versión anterior ChatGPT 4o, recibiendo mensajes emotivos de usuarios que se sentían dependientes de la interacción amigable y emocional del bot.
Fuente: NYPost



