Apps de boicot a EE.UU. arrasan en Dinamarca por tensión con Groenlandia
A veces la tecnología sirve para algo más que revisar el Instagram o pedir un Uber. En Dinamarca, las apps móviles se convirtieron en una herramienta de protesta ciudadana contra Estados Unidos.

Todo comenzó cuando el presidente Donald Trump volvió a hablar de «adquirir» Groenlandia, territorio que pertenece a Dinamarca. Los daneses, históricamente aliados de Washington, sintieron que la paciencia se les acabó. Y en lugar de solo quejarse en redes sociales, decidieron actuar desde sus teléfonos.
Dos apps que revolucionaron los supermercados
La estrella del momento se llama UdenUSA (que literalmente significa «Sin Estados Unidos»). Esta aplicación permite escanear productos en el supermercado para saber si fueron fabricados en territorio estadounidense.
Si el producto es de EE.UU., aparece una cruz roja. Si es de otro país, una palomita verde para comprarlo.
¿Y sabes qué? La app llegó al primer lugar de descargas gratuitas en la App Store de Dinamarca, superando incluso a ChatGPT. Jonas Pipper, el joven de 21 años que la desarrolló junto a su equipo, la llama «un arma para la guerra comercial al alcance de los consumidores».

Pero UdenUSA no está sola. Otra aplicación llamada Made O’Meter también subió como la espuma, posicionándose en el quinto lugar de la región nórdica. Ambas permiten buscar alternativas locales a los productos estadounidenses y agregarlas fácilmente a una lista de compras.
¿Funciona realmente el boicot?
Aquí viene lo interesante. Según Louise Aggerstrøm Hansen, economista del Danske Bank, solo el 1% de los alimentos consumidos en Dinamarca provienen directamente de Estados Unidos. Entonces, ¿tiene sentido el boicot en términos económicos? Probablemente no mucho.
Pelle Guldborg Hansen, investigador de conducta en la Universidad de Roskilde, lo explica mejor:
Mucha gente sigue las noticias y se enoja por lo que ve. En este caso, se trata de nosotros y Groenlandia.
Es decir, aunque el impacto económico sea limitado, lo importante es el mensaje simbólico.

El boicot va más allá del supermercado
Y no todo quedó en no comprar Coca-Cola. Los daneses están cancelando sus viajes planeados a Estados Unidos, dándose de baja de servicios como Netflix y optando por plataformas danesas en lugar de las estadounidenses. Es un movimiento que va más allá de lo anecdótico.
Miles de personas salieron a protestar en las calles de Copenhague y en Nuuk, la capital de Groenlandia, para manifestarse contra cualquier idea de anexión por parte de Washington. El 85% de los groenlandeses se opone rotundamente a los planes de Trump, según encuestas recientes.

Una señal para el mundo tecnológico
Lo que empezó como una herramienta informativa se transformó en un símbolo político.
Jonas Pipper afirma que su app no fue creada originalmente para promover un boicot, sino para darles más transparencia a los consumidores sobre el origen de sus compras. Sin embargo, el contexto político la catapultó.
Ahora UdenUSA está disponible en seis idiomas (danés, inglés, francés, alemán, noruego y sueco) y pronto llegará a Android. Pipper incluso bromeó diciendo:
No sé si Trump tiene un iPhone, pero si quiere, también puede usar la app.

Tecnología, política y comercio en la palma de la mano
Este caso nos recuerda algo fundamental: los smartphones no son solo dispositivos de entretenimiento.
Son herramientas de empoderamiento ciudadano. Cuando la gente siente que no puede hacer nada ante decisiones de grandes gobiernos, una app sencilla puede darles una voz, por pequeña que sea.
Dinamarca demostró que la computación móvil puede tener un impacto real en la forma en que ejercemos nuestra ciudadanía. Ya sea que el boicot funcione o no económicamente, la lección es clara: la tecnología está cambiando las reglas del juego.
Fuente: UdenUSA



