Adiós a Google Photos: cómo respaldar fotos sin pagar suscripciones
Sacar fotos con tu teléfono no cuesta nada. Pero ¿qué pasa después? Entre vacaciones, reuniones familiares y esos momentos cotidianos que no quieres olvidar, es fácil terminar con miles de imágenes que necesitan un lugar donde vivir.
Si guardas todo en la nube, probablemente estás pagando más de lo que pensabas.

Cuando Google nos cambió las reglas del juego
Hubo un tiempo en que el almacenamiento en la nube no dolía en el bolsillo. Cuando Google Photos llegó en 2015, prometió algo que sonaba demasiado bueno para ser cierto: espacio ilimitado y gratuito.
Muchos subimos todas nuestras fotos y videos sin pensarlo dos veces, con la tranquilidad de saber que estaban seguras y accesibles desde cualquier lugar.
Pero en 2021, Google decidió cambiar las reglas. De la noche a la mañana, el almacenamiento ilimitado se convirtió en historia. Las fotos antiguas seguían a salvo, pero cada nueva imagen comenzaba a consumir esos escasos 15 GB gratuitos.
De repente, nuestro hábito de fotografiar todo tenía un precio: la suscripción a Google One se volvió casi obligatoria si queríamos seguir guardando recuerdos.

El problema de pagar por el aire
Las fotos y videos ocupan espacio real, aunque no lo parezca. Lo que guardas en la nube no desaparece mágicamente en el cielo – esos archivos existen en servidores físicos aquí en la Tierra.
Básicamente, estás usando la computadora de alguien más. Y ahora ese alguien te cobra por el privilegio.
Las suscripciones mensuales nunca han sido la mejor solución, pongamos de ejemplo la suscripción “Standard” de Google por 200 GB: $59 MXN al mes se convierten en $708 MXN al año, que a su vez se transforman en $7,080 MXN después de 10 años.
Además, Google One no es como Netflix o Spotify, que puedes cancelar cuando quieras sin consecuencias mayores. Si dejas de pagar, no podrás subir nuevas fotos ni videos, y podrías perder acceso a todos tus archivos después de dos años.

¿Cómo hacer respaldo de tus recuerdos sin depender de la nube?
Durante años el manejo de archivos y copias de seguridad se han realizado de una manera conocida por todos: en un disco duro externo. Sí, requiere un poco más de trabajo transferir todo manualmente, pero es una solución a largo plazo que no depende de suscripciones interminables.
Si no quieres pagar por almacenamiento en la nube, tal vez pienses en comprar un teléfono con mayor capacidad.
Después de que Google Photos dejó de ser gratuito, muchos usuarios prefirieron pagar más desde el principio por un dispositivo con un terabyte de almacenamiento, en lugar de estar atado a una suscripción perpetua.

Pero incluso el teléfono más preparado para el futuro eventualmente necesita ser reemplazado. Y si quieres conservar todos tus archivos antiguos, tu próximo dispositivo necesitará al menos tanta capacidad como el actual, más espacio adicional para fotos y videos futuros.
El problema se complica porque los archivos de imagen siguen creciendo en tamaño. A medida que las cámaras de los teléfonos mejoran, el material que capturan resulta en archivos de mayor resolución.
Una imagen de 12 megapíxeles ocupa aproximadamente 2 MB, mientras que una de 24 megapíxeles alcanza los 3 MB. El video consume aún más: un minuto de grabación en 4K puede superar fácilmente 1 GB. A este ritmo, incluso un teléfono con 256 GB de almacenamiento se llena rápido.

Por qué los discos son la mejor opción
El almacenamiento digital en un disco externo no tiene que ser caro. Puedes conseguir fácilmente una unidad de estado sólido de 1 TB por menos de $1,600 MXN. Para ponerlo en perspectiva: Apple cobra $35,999 MXN por el iPhone Air de 1 TB.
Lo mejor de usar un disco externo es que puedes guardar archivos de múltiples dispositivos.
También puedes seguir usándolo mucho después de haber cambiado a un nuevo teléfono. En general, los discos duros tradicionales (HDD) duran de tres a cinco años, mientras que las unidades de estado sólido (SSD) tienen una vida mínima de cinco años.
Usar un disco externo requiere más esfuerzo que hacer respaldo automático en la nube. Necesitas esperar a que tus archivos se transfieran desde tu dispositivo al disco, y luego organizar todo en carpetas. Después, una vez completada la transferencia, debes eliminar esos archivos de tu teléfono o computadora.
Afortunadamente, una vez que entiendes el proceso y lo haces algunas veces, se vuelve bastante sencillo.



