Samsung estabiliza su proceso de 4nm y gana pedido de $100 millones de dólares
La división de fundición de Samsung está saliendo del túnel. Después de meses complicados lidiando con problemas de rendimiento en su proceso de fabricación de 4 nanómetros, la compañía surcoreana por fin ve la luz al final del camino.
Los rendimientos del nodo de 4nm han mejorado hasta alcanzar un rango del 60-70%, lo que marca un punto de inflexión para un negocio que llevaba años sangrando.

El fantasma del 4nm ya no asusta tanto
Durante mucho tiempo, el proceso de 4 nanómetros fue la pesadilla de Samsung. Mientras competidores como TSMC mantenían rendimientos estables y conquistaban clientes, Samsung veía cómo sus problemas de fabricación le costaban contratos valiosos.
Pero las cosas han cambiado. Según datos de la Asociación de la Industria de Semiconductores de Corea, la utilización de la capacidad de obleas de Samsung para el proceso de 4nm aumentó del 65% en 2023 al 80% actual.
Esto no solo refleja una mejora técnica, sino también una renovada confianza del mercado. La clave está en que Samsung decidió cambiar de estrategia.
En lugar de perseguir obsesivamente los nodos más avanzados (como 3nm o 2nm), la dirección optó por estabilizar y perfeccionar sus procesos actuales.
Esa decisión está dando frutos: los rendimientos más altos significan menos chips defectuosos, costos más predecibles y la capacidad de ofrecer precios competitivos, aproximadamente un 30% más bajos que los de TSMC.

Tsavorite apuesta por Samsung para su chip de IA
El cliente que acaba de apostar fuerte por Samsung se llama Tsavorite Scalable Intelligence, una startup de inteligencia artificial con sede en California. La compañía necesita fabricar su Unidad de Procesamiento Omni, un chip que integra CPU, GPU y memoria en un solo paquete.
En noviembre Tsavorite anunció que había conseguido más de $100 millones de dólares en pedidos anticipados de sus chips de IA. Ahora sabemos que Samsung es el fabricante elegido, utilizando su plataforma SF4X.
Para Tsavorite, trabajar con Samsung en un nodo de 4nm tiene sentido económico. Los chips fabricados en procesos «antiguos» (entre comillas, porque 4nm sigue siendo tecnología avanzada) son considerablemente más baratos que los producidos en nodos de 3nm o 2nm.
Y dado que Samsung está mejorando sus rendimientos, puede ofrecer descuentos sustanciales sin sacrificar márgenes. Es una apuesta de riesgo calculado para ambas partes.

El largo camino hacia la rentabilidad
Este pedido de $100 millones es apenas una gota en el océano para una empresa del tamaño de Samsung, pero simboliza algo más grande: la recuperación.
El negocio de fundición de la compañía ha estado perdiendo dinero desde 2022, con pérdidas trimestrales que rondaban entre uno y dos billones de wones surcoreanos (aproximadamente mil millones de dólares).
La causa principal fue la falta de contratos importantes en nodos avanzados, mientras las inversiones en nueva tecnología seguían acumulándose.
Pero Samsung tiene un plan ambicioso: lograr que su división de fundición sea rentable para 2027. Ese objetivo está respaldado por varios factores. Primero, grandes contratos con gigantes tecnológicos como Tesla, que firmó un acuerdo de $16.5 mil millones de dólares.
Segundo, la nueva planta de fabricación en Taylor, Texas, que comenzará operaciones en 2026 y ya tiene compromisos de clientes importantes. Tercero, la estabilización de procesos como el 4nm, que permite a Samsung atraer clientes que antes lo habrían descartado.



