El gigante de chips TSMC no da abasto con la demanda de IA y smartphones
Cada vez que lanzamos una aplicación en el smartphone o arrancamos el auto, hay algo invisible que hace posible la magia: los chips. Y resulta que ahora mismo hay un problema de «tráfico» bastante serio en la fábrica más grande del mundo.

TSMC está a tope… y aun así no da abasto
TSMC, el gigante taiwanés de los semiconductores, vive en estos momentos lo que su CEO C.C. Wei describe como un «superciclo de chips».
La demanda de procesadores avanzados es tan brutal que la capacidad de producción actual resulta insuficiente – y no por poco. Wei reveló durante la ceremonia de los premios SIA que la demanda actual triplica lo que sus plantas pueden fabricar.
Esto no es un capricho pasajero. Empresas como NVIDIA, AMD, Apple e Intel están literalmente haciendo fila para conseguir espacio en las líneas de producción de TSMC.
La razón es sencilla pero poderosa: la inteligencia artificial necesita chips cada vez más potentes, y todos quieren los procesos de fabricación más avanzados (3nm, 5nm y próximamente 2nm) que solo TSMC domina a escala industrial.

Por qué todos dependen de una sola compañía
Aquí viene lo interesante. TSMC no es simplemente «una opción más» en el mercado de semiconductores – es prácticamente LA opción cuando hablamos de procesos avanzados.
Mientras que competidores como Samsung e Intel tienen sus propias fundiciones, la realidad es que los grandes jugadores tecnológicos confían casi exclusivamente en TSMC para sus chips más sofisticados.
Las proyecciones indican que las líneas de producción de 3nm y 5nm de TSMC estarán «100% reservadas» en el futuro cercano, impulsadas casi enteramente por clientes de IA y computación de alto rendimiento.
Pongámoslo en perspectiva – gigantes como Apple y NVIDIA tienen contratos a largo plazo que absorben una porción enorme de la capacidad total de TSMC, dejando a otros fabricantes en una espera que puede durar trimestres.

El embotellamiento del siglo XXI
Pues bien, este cuello de botella está creando un efecto dominó en toda la cadena de suministro tecnológica.
Aunque TSMC ha invertido agresivamente en expandir su capacidad – con una inversión de capital de entre $40 y $42 mil millones de dólares para 2025, donde el 70% se destina a tecnologías de proceso avanzado – aún no es suficiente para satisfacer el apetito del mercado.
La compañía está construyendo nuevas instalaciones en Taiwán, Estados Unidos y Japón, pero estas cosas toman tiempo.
Mientras tanto, algunas empresas como Qualcomm han tenido que recurrir a Samsung como segunda opción, aunque esto conlleva compromisos en rendimiento y eficiencia energética.

¿Hay alternativas en el horizonte?
Esta situación plantea una pregunta inevitable – ¿abrirá esto la puerta a competidores como Intel o Samsung? En teoría sí, pero en la práctica la brecha tecnológica es considerable.
El proceso de 8nm de Samsung, por ejemplo, no puede competir realmente con el 7nm de TSMC, y empresas como NVIDIA vieron mejoras significativas de rendimiento simplemente al cambiar de Samsung a TSMC para su serie RTX 4000.
Además, hay un factor técnico crucial. La litografía ultravioleta extrema (EUV) – la tecnología que permite fabricar chips menores a cierto tamaño – solo la vende ASML, y TSMC posee entre el 60-70% de todas las máquinas EUV en el mundo.
Cada una de estas máquinas cuesta más de $400 millones de dólares y solo existen unas 200 unidades globalmente.
Fuente: Ctee



