Bloqueo de VPN por LaLiga: qué pasa con NordVPN, ProtonVPN y tu privacidad
Esto no es una victoria contra la piratería, y vale la pena detenerse un segundo a pensarlo. Es más bien un golpe directo a dos pilares que damos por sentado cuando nos conectamos: la neutralidad de Internet y nuestra privacidad.

Qué pasó con LaLiga, Telefónica y las VPN
Un juzgado de lo Mercantil en Córdoba concedió a LaLiga y a Telefónica unas medidas cautelares contra NordVPN y ProtonVPN.
En la práctica, estas empresas de VPN tienen que bloquear, desde España, las direcciones IP que LaLiga y Telefónica señalen como usadas para emitir fútbol de forma ilegal.
No es un bloqueo estático, de “lista fija”, sino un sistema dinámico donde se pueden ir añadiendo IPs sobre la marcha.

Por qué muchos no lo ven como una “buena noticia”
Sobre el papel suena a lucha contra la piratería, sí. Pero el matiz está en quién decide qué se bloquea, cómo y con qué controles.
LaLiga y Telefónica aportan las IP que se deben cortar, y el juez obliga a las VPN a convertir ese listado en un filtro activo sobre sus usuarios en España.
Cuando un intermediario privado marca el mapa y tú solo puedes circular por donde te deja, la neutralidad de la red se resiente, aunque el objetivo inicial parezca legítimo.

El miedo al precedente
Aquí es donde salta la alarma. Si hoy se obliga a NordVPN y ProtonVPN a bloquear IPs a petición de una liga de fútbol y una operadora, mañana puede ser otra empresa, otro sector, otras webs que no tengan nada que ver con partidos pirateados.
Además, las propias medidas son “dinámicas”, así que la lista negra puede crecer y cambiar sin demasiado margen de reacción para el usuario final. Y cuando una puerta se abre en la regulación de Internet, luego cuesta mucho volver a cerrarla.

La privacidad, la gran sacrificada
Las VPN existen para algo muy sencillo de entender: darle un poco de aire a tu vida digital, ocultar tu ubicación real y reforzar tu sensación de intimidad cuando navegas.
No solo sirven para ver fútbol desde otro país, también se usan para teletrabajo, activismo, periodismo o simplemente para evitar rastreos agresivos.
Si empezamos a aceptar que estas herramientas deben incorporar filtros a petición de terceros, la promesa de “túnel seguro” se vuelve más frágil, aunque el contenido siga yendo cifrado.
Para rematar, al menos ProtonVPN ha indicado que ni siquiera ha sido formalmente notificada del procedimiento ni de la sentencia, algo que añade más sombras que certezas a todo este proceso.
Mientras tanto, LaLiga defiende que solo pretende impedir que su infraestructura se use para saltarse bloqueos ya decididos por otros jueces.
En medio de ese choque, quedamos los usuarios, que podemos empezar a ver cómo nuestra experiencia online se recorta en nombre de una guerra contra la piratería que, una vez más, parece ir mucho más allá del fútbol.
Fuente: El País



