Sony cede el control de su división de televisores Bravia a TCL, el fin de una era
Es difícil recordar que una noticia haya generado tanto revuelo en la industria de electrónica de consumo como el anuncio de Sony Group respecto a su legendaria división de televisores.
Y es que no faltan razones para la sorpresa, aunque también tenemos que reconocer que se trata de una decisión estratégica que lleva años gestándose en silencio, especialmente considerando la feroz competencia en el segmento de pantallas.

El acuerdo entre Sony y TCL
La compañía japonesa confirmó este martes que venderá el 51 por ciento de participación en su brazo de entretenimiento doméstico, incluyendo la icónica marca Bravia, al gigante chino TCL Electronics Holdings.
Según los términos del acuerdo, ambas empresas establecerán una empresa conjunta que comenzará operaciones en abril de 2027, dedicada a la fabricación de televisores que continuarán llevando los nombres Sony y Bravia, pero que incorporarán la tecnología de pantallas desarrollada por TCL.
Este movimiento representa la última gran compañía nipona en reducir su exposición en un segmento caracterizado por márgenes reducidos y competencia feroz.
TCL, uno de los conglomerados de electrónica más antiguos y grandes de China, ha intentado durante años consolidar una presencia internacional significativa.
La empresa asiática ocupó uno de los stands más prominentes en la conferencia CES 2026 de Las Vegas este año, desplazando nada menos que a Samsung Electronics, y ahora buscará aprovechar el reconocimiento global de la marca Sony junto con su experiencia técnica para impulsar su expansión internacional.
Cabe destacar que TCL ya se ha posicionado como una marca importante en el mercado estadounidense de televisores económicos y previamente ha licenciado las marcas BlackBerry y Alcatel para dispositivos móviles.

La estrategia de Sony: contenido sobre hardware
Por otro lado, Sony con sede en Tokio ha reorientado su estrategia corporativa hacia la expansión de su portafolio de propiedad intelectual, que incluye anime, películas de acción en vivo, música y transmisiones deportivas, mientras reduce gradualmente su presencia en electrónica de consumo tradicional.
Enfrentando márgenes decrecientes y una competencia de precios cada vez más agresiva, la compañía ya había vendido o cerrado sus operaciones en computadoras personales, tabletas y reproductores multimedia portátiles, además de televisores de gama baja, a pesar del reconocimiento mundial que goza la marca Sony.
Las empresas japonesas han perdido terreno significativo en el mercado de televisores frente a rivales chinos y coreanos.
Compañías como Toshiba, Hitachi, Mitsubishi Electric y Pioneer han abandonado completamente el negocio, mientras que otras como Panasonic Holdings y Sharp han reducido drásticamente el énfasis en este segmento dentro de sus estrategias de crecimiento.
Sin embargo, los televisores Sony Bravia lograron sobrevivir gracias a su posicionamiento en el nivel premium del mercado, donde los consumidores están dispuestos a pagar más por calidad superior de imagen y sonido.

El legado de Bravia en el segmento premium
A decir verdad, la estrategia de marketing de Sony durante años posicionó su hardware como una extensión natural del ecosistema creativo de la compañía, ofreciendo una manera de experimentar el contenido exactamente como fue concebido por los creadores que utilizan equipos Sony profesionales.
Esta filosofía permitió a Bravia mantener una base de clientes leales dispuestos a invertir en tecnología de punta, diferenciándose claramente de las opciones económicas que inundaron el mercado en la última década.
La alianza con TCL representa un cambio fundamental en la industria, donde las marcas tradicionales japonesas reconocen que la manufactura de pantallas se ha convertido en un terreno dominado por empresas asiáticas con capacidades de producción masiva y economías de escala difíciles de igualar.
Para TCL, adquirir el control mayoritario de una marca tan respetada como Bravia representa una oportunidad única de acelerar su penetración en mercados desarrollados donde el reconocimiento de marca sigue siendo un factor determinante en las decisiones de compra.

Implicaciones para el mercado global
Sin lugar a dudas, este movimiento marca un antes y un después en la consolidación de la industria de televisores a nivel mundial.
La combinación de la experiencia técnica y el prestigio de Sony con las capacidades de manufactura y la tecnología de pantallas de TCL podría resultar en productos que mantengan la calidad esperada por los consumidores premium mientras se benefician de estructuras de costos más competitivas.
Será interesante observar cómo evoluciona esta asociación en los próximos años y si logra mantener la esencia que hizo de Bravia un referente en el segmento de televisores de alta gama, o si eventualmente veremos una dilución de la marca en favor de estrategias más orientadas al volumen.
Fuente: Engadget



