Señales de radio misteriosas en la Antártida ponen en jaque a los científicos
Un equipo de científicos se encuentra en medio de un desconcierto total. En el corazón del continente más frío y remoto del planeta, la Antártida, se han detectado unas misteriosas señales de radio cuyo origen y comportamiento no se parecen a nada que conozcamos.
Este hallazgo podría reescribir lo que sabemos sobre el universo.

El origen del enigma, señales desde las profundidades
Recientemente, instrumentos de alta tecnología captaron señales anómalas que parecían emerger desde las profundidades del hielo antártico.
Lo más sorprendente es que estas ondas atravesaron kilómetros de materia sólida como si esta no existiera, un fenómeno que choca de frente con los principios fundamentales de la física actual.
Para ponerlo en perspectiva, según las leyes de la física, cualquier señal de radio que viaje a través de miles de kilómetros de roca y hielo debería debilitarse drásticamente, hasta el punto de ser casi imperceptible.
Sin embargo, estas señales llegaron a los detectores con una claridad y potencia inexplicables desde un ángulo de 30° por debajo del horizonte, algo que, en teoría, es imposible sin una pérdida masiva de energía.

El principal sospechoso ¿Las «partículas fantasma»?
Ante este rompecabezas, surgió un candidato principal para explicar la naturaleza de estas señales: los neutrinos. Conocidas popularmente como «partículas fantasma», estas partículas subatómicas tienen la increíble capacidad de atravesar la materia casi sin interactuar con ella.
Su detección es extremadamente rara, a pesar de que programas como ANITA (Antarctic Impulsive Transient Antenna), ubicado a 40 km de altitud, están diseñados específicamente para cazarlas.

La pista de los neutrinos se desvanece
Aunque la hipótesis de los neutrinos parecía la más lógica, no tardó en ser cuestionada.
Investigadores de la Universidad de Penn State, en Estados Unidos, analizaron los datos y señalaron que ni la forma, ni la posición, ni la intensidad de las señales desconocidas correspondían con las características esperadas de los neutrinos.
Al descartarse la opción más evidente, ha emergido una hipótesis mucho más audaz y, para muchos, digna de la ciencia ficción: que las señales provengan de la materia oscura.
Este componente invisible y misterioso constituye, nada menos, que el 85% de toda la materia del universo, y hasta ahora ha eludido cualquier intento de detección directa.

¿La primera detección de materia oscura de este tipo?
La comunidad científica teoriza que la materia oscura está compuesta por partículas que casi nunca interactúan con la materia ordinaria (la que podemos ver y tocar), lo que las vuelve casi imposibles de observar.
Si estas señales realmente se originan en una interacción de la materia oscura, no hay duda de que estaríamos ante un descubrimiento único en la historia, abriendo un universo de nuevas oportunidades para la ciencia.
Por ahora, el origen de estas señales sigue siendo un profundo misterio. Para resolverlo, será necesario esperar nuevos estudios y observaciones más detalladas.
Fuente: Space



