El Spam Telefónico se Disparó, Así Operan las Nuevas Estafas que Vacían Cuentas Bancarias
Si tu teléfono no para de sonar con números desconocidos, no estás solo. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el 88% de los latinoamericanos recibió llamadas no deseadas, según datos de Who Calls. Lo preocupante es que una de cada diez de esas llamadas fue un intento directo de fraude bancario o promociones engañosas.
Estamos hablando de amenazas reales a tu dinero y tu privacidad. Las técnicas evolucionaron tanto que ahora los delincuentes ni siquiera necesitan que les des tus contraseñas… simplemente toman el control de tu teléfono mientras tú observas, convencido de que estás siendo ayudado por tu banco.

El Falso Call Center: Cuando Tu «Banco» Te Llama para Robarte
Esta es, sin duda, la más sofisticada y peligrosa. El delincuente te contacta por teléfono o WhatsApp y se presenta como empleado de tu banco, del soporte técnico de tu operadora o de alguna empresa conocida.
El guion está perfectamente ensayado: hay un problema urgente en tu cuenta, detectaron un fraude, tu teléfono tiene un virus grave… lo que sea para activar tu alarma interna.
Aquí viene el truco mortal: te piden que instales una aplicación legítima de acceso remoto como AnyDesk o TeamViewer. «Es para ayudarte a resolver el problema», dicen. Y como son apps reales que están en las tiendas oficiales, bajas la guardia.
Una vez instalada, el estafador asume el control total de tu dispositivo. Puede hacer transferencias desde tu app bancaria, revisar tus mensajes, acceder a tus fotos, robar contraseñas… todo mientras tú sigues al teléfono pensando que es una llamada legítima.
Muchas veces hasta usan perfiles verificados de WhatsApp con logos institucionales para que no dudes ni un segundo.
Este fraude es una versión mejorada del viejo engaño del call center bancario, cuando el criminal te llamaba para pedirte números de tarjeta y contraseñas. Antes dependían de que tú les dieras la información. Ahora ya no necesitan convencerte de nada… simplemente entran a tu teléfono y se sirven ellos mismos.

La Trampa del Premio Falso: «Felicidades, Ganaste»
¿Te imaginas que te llamen para decirte que ganaste un premio? Suena bien, ¿verdad? Pues es otra de las estafas en auge.
El delincuente te contacta alegando que participaste en un sorteo de alguna marca conocida. Para que suene creíble, mencionan empresas reales y te presionan con un plazo corto para reclamar tu «premio».
Lo que quieren es simple: tus datos personales. Nombre completo, dirección, información bancaria o de tarjeta. En algunos casos, te dicen que hay una pequeña tarifa de envío o liberación del premio… y terminás pagando para recibir algo que nunca existió.
También pueden pedirte que instales aplicaciones o que envíes fotos de tus documentos. Esa información después la usan para cometer otros fraudes de identidad o vaciar tus cuentas.

El Secuestro Falso: La Estafa del Miedo
Esta es la más brutal emocionalmente. El delincuente te llama y te dice que secuestró a un familiar. Exige dinero inmediato para «resolver» la situación. Aunque es una estafa vieja, evolucionó de manera perturbadora.
Ahora hacen llamadas simultáneas a varios miembros de la familia para que nadie pueda verificar si el familiar está bien.
Usan aplicaciones que simulan sonidos reales: ruidos de autos, sirenas, llantos, incluso sonidos de hospital. Y si filtraron datos personales tuyos de alguna brecha de seguridad, los mencionan en la llamada para parecer más creíbles y aumentar la presión.
El objetivo es paralizarte con miedo para que pagues el rescate sin pensar.

Cómo Protegerte de Estas Estafas
Fabio Assolini, director del Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky para América Latina, explica que el problema requiere colaboración entre empresas de seguridad, reguladores y la sociedad. Pero mientras eso ocurre, tú puedes tomar medidas concretas para protegerte.
Mantén la calma. Las estafas siempre juegan con la urgencia. Si te presionan para tomar decisiones rápidas, cuelga inmediatamente. Los estafadores se alimentan de tus emociones.
Nunca instales aplicaciones ni des contraseñas por teléfono, especialmente si alguien dice ser de tu banco o soporte técnico. Los bancos reales jamás te pedirán eso.
Verifica siempre a través del canal oficial antes de hacer nada. Si te llaman del banco, cuelga y llama tú mismo al número que aparece en tu tarjeta o en el sitio web oficial. No uses el número que te dieron en la llamada sospechosa.
No compartas códigos que te lleguen por SMS o correo. Esos códigos son la llave de acceso a tus cuentas.
Fuente: Kaspersky



