Más de 1,200 Empleados de Ubisoft Inician Huelga Internacional de Tres Días
El inicio de 2026 ha sido particularmente turbulento para Ubisoft, y no precisamente por el lanzamiento de algún título esperado.
La compañía anunció lo que denominó un «major reset», una reestructuración que incluye despidos masivos en múltiples estudios, el cierre definitivo de Ubisoft Halifax, la cancelación del esperado remake de Prince of Persia: The Sands of Time, y cambios en su estructura operativa. La respuesta no se hizo esperar, y ahora más de mil empleados han decidido alzar la voz mediante una huelga internacional.

Una Caída en Bolsa que Refleja la Crisis Interna
Las repercusiones de estas decisiones no se limitaron al ámbito laboral. En el mercado bursátil, el anuncio de la reestructuración provocó una caída del 34% en el precio de las acciones de Ubisoft, lo que oficialmente representa una pérdida del 95% de su valor en apenas ocho años.
Se trata de cifras alarmantes que reflejan no sólo la desconfianza de los inversionistas, sino también el deterioro progresivo de una compañía que alguna vez fue considerada uno de los pilares de la industria del videojuego. A decir verdad, estas cifras son el reflejo tangible de años de decisiones cuestionables por parte de la alta dirección.
La situación se agravó cuando Ubisoft París, la sede central de la compañía, introdujo un programa de redundancia voluntaria con el objetivo de reducir hasta 200 empleados. Para los trabajadores, esto fue la gota que derramó el vaso.
El sindicato francés Solidaires Informatique, que representa a varios empleados de Ubisoft París, no tardó en convocar a una huelga internacional, llamando a los trabajadores de todas las sucursales alrededor del mundo a unirse a un paro laboral de tres días, programado para los pasados días 10, 11 y 12 de febrero.

La Respuesta de los Trabajadores: 1,200 Empleados en Paro
El primer día de huelga, el 10 de febrero de 2026, marcó un momento histórico para la compañía. Según reportes de Solidaires Informatique, al menos 1,200 empleados de Ubisoft abandonaron sus puestos de trabajo para participar en la protesta.
La mayoría de los trabajadores en huelga provienen de Francia, aunque también se sumaron empleados de la sucursal de Milán. Sin embargo, este no es el único acto de resistencia que ha enfrentado Ubisoft en las últimas semanas.
El mes pasado, ex empleados del estudio Halifax, recientemente clausurado, organizaron una manifestación en respuesta al cierre abrupto de sus instalaciones.
Cabe destacar que esta no es la primera vez que Solidaires Informatique organiza una protesta. El sindicato ya había convocado a una huelga menor el mes anterior, la cual describieron como «una respuesta inicial a lo absurdo de las decisiones de la gerencia».
Marc Rutschlé, representante del sindicato, fue contundente en sus declaraciones: «En este punto, nos parece claro que Yves Guillemot no tiene conocimiento ni comprensión de su empresa o sus empleados».
Las palabras de Rutschlé reflejan el sentimiento generalizado entre los trabajadores, quienes responsabilizan directamente al director ejecutivo de la crisis actual.

Condiciones Laborales Insostenibles y Salarios Congelados
Las quejas de los empleados van más allá de los despidos y cierres de estudios. Rutschlé también señaló que los equipos ya trabajan bajo presión considerable, frecuentemente con personal insuficiente.
Después de varios años sin aumentos salariales, o con incrementos mínimos, los trabajadores comprenden que una vez más no recibirán ajustes este año. Por otro lado, la reorganización está creando numerosos puestos de alto nivel con salarios excesivos, lo que genera un contraste doloroso con la situación de los empleados de base.
El representante sindical también describió la atmósfera dentro del estudio como «particularmente deplorable, con ira y desesperación reinando de forma suprema». Los representantes del personal han sido testigos de varios episodios de empleados llorando, y algunos colegas han hecho comentarios de naturaleza suicida.
«Si Guillemot quisiera hacer que la gente fuera miserable, no podría haberlo hecho mejor», agregó Rutschlé. Desde la perspectiva del sindicato, el retorno forzado a las oficinas es un plan de redundancia disfrazado, diseñado para empujar a los empleados fuera de la compañía.

Un Mensaje Claro a la Dirección
La huelga continúa en su segundo y tercer día, con empleados manteniéndose firmes en su posición. Esta demostración de fuerza representa un momento crucial en la historia de Ubisoft, donde los trabajadores han decidido que ya es suficiente.
La compañía enfrenta ahora no sólo una crisis financiera y de reputación en el mercado, sino también una crisis de confianza interna que podría tener repercusiones a largo plazo en su capacidad para retener talento y desarrollar los títulos que alguna vez la hicieron grande.
Sin lugar a dudas, Ubisoft se encuentra en una encrucijada. Las decisiones tomadas por su liderazgo han generado un efecto dominó que afecta no sólo a los números en la bolsa de valores, sino a las vidas de miles de empleados que dedicaron años de su carrera profesional a construir algunas de las franquicias más icónicas de la industria.
La pregunta que queda en el aire es si la dirección de la compañía escuchará finalmente las demandas de sus trabajadores, o si continuará por un camino que parece conducir inevitablemente hacia una crisis aún mayor.
Fuente: Bsky



