iRobot, la creadora de Roomba, se declara en bancarrota tras 35 años revolucionando la limpieza del hogar. La empresa de Massachusetts que llevó los robots aspiradores a millones de hogares presentó el domingo su solicitud de protección por bancarrota.
Lo que alguna vez fue un símbolo de innovación en el hogar inteligente ahora enfrenta su reorganización financiera más crítica.
El gigante que aspiraba sueños ahora busca refugio legal
iRobot Corporation anunció mediante un comunicado de prensa que había iniciado un proceso de bancarrota en la corte del distrito de Delaware.
La compañía, fundada en 1990 por tres investigadores del MIT que soñaban con llevar la robótica a la vida cotidiana, presentó sus documentos legales para reestructurar su operación.
La noticia no llega como sorpresa total para quienes han seguido la trayectoria reciente de la empresa. Ya desde marzo de 2025, iRobot había expresado públicamente sus preocupaciones sobre su viabilidad.
Sin embargo, ver formalizarse este proceso legal marca un punto de inflexión para una marca que prácticamente inventó la categoría de robots de limpieza domésticos.
Picea al rescate… o eso parece
Aquí viene el giro inesperado… La empresa china Shenzhen PICEA Robotics, que era tanto el fabricante principal como el prestamista de iRobot, será quien adquiera completamente la compañía.
Picea, que cuenta con instalaciones de investigación y manufactura en China y Vietnam, firmó un Acuerdo de Apoyo a la Reestructuración para hacerse con el 100% del capital de iRobot.
Según el comunicado oficial, esta transacción permitirá a iRobot continuar sus operaciones, desarrollar nuevos productos, realizar «pagos puntuales a proveedores y acreedores» y cumplir con sus compromisos hacia los empleados.
Bajo este acuerdo, iRobot se convertirá en una empresa privada propiedad de Picea, y sus acciones comunes desaparecerán de las bolsas de valores.
Una tormenta perfecta de problemas financieros
Los números cuentan una historia desoladora. Para finales de septiembre de 2025, iRobot tenía apenas $24.8 millones de dólares en efectivo, comparado con los $40.6 millones de junio.
La empresa llegó al punto de retirar $5 millones de dólares en efectivo restringido el 27 de septiembre, después de lo cual admitió que no tenía «fuentes de las cuales pudiera obtener capital adicional».
Los ingresos del tercer trimestre cayeron aproximadamente un 25% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando solo $145.8 millones de dólares.
En Estados Unidos, su mercado más importante, las ventas se desplomaron un 33%. Para 2024 completo, iRobot reportó ingresos totales de aproximadamente $682 millones de dólares, pero la rentabilidad simplemente no estaba.
El fantasma del acuerdo fallido con Amazon
Hay que retroceder un poco para entender el golpe más duro. En 2022, Amazon anunció que compraría iRobot por $1.7 mil millones de dólares. Parecía la salvación perfecta… hasta que todo se desmoronó. En enero de 2024, Amazon canceló el acuerdo citando obstáculos regulatorios en Estados Unidos y Europa.
El colapso de esa negociación fue devastador. El mismo día que Amazon anunció su retirada, iRobot despidió al 31% de su personal y su CEO fundador, Colin Angle, renunció a su cargo.
La empresa había acumulado una deuda masiva de aproximadamente $190 millones de dólares, originada en parte por un préstamo de 2023 que se utilizó para refinanciar operaciones mientras esperaban la aprobación del acuerdo con Amazon.
La competencia china aprieta el acelerador
Pero no todo es culpa de Amazon. iRobot también enfrenta una realidad incómoda en el mercado. Empresas chinas como Ecovacs Robotics han llegado con productos más baratos y, en muchos casos, con características superiores.
Aunque iRobot aún mantiene posiciones fuertes en mercados clave como Estados Unidos y Japón, la presión competitiva la ha obligado a reducir precios e invertir fuertemente en mejoras tecnológicas.
El panorama se complicó aún más con la imposición de nuevos aranceles en Estados Unidos, añadiendo presión adicional sobre los márgenes ya apretados de la compañía.
Fuente: Reuters