El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha dado un giro a su política, indicando que las licencias de exportación para los aceleradores MI308 de AMD avanzarán en su proceso de revisión.
Esta noticia, que pone fin a meses de suspensión, llega poco después de que Nvidia recibiera una señal similar para su procesador H20, abriendo la puerta para que ambos gigantes tecnológicos puedan reanudar sus ventas al importantísimo mercado chino.
Un cambio radical en la postura de Washington
Esta decisión representa un giro de 180 grados frente a la postura estricta que la administración estadounidense adoptó a principios de 2025.
En aquel momento, se insistió en que las restricciones sobre el hardware de inteligencia artificial de gama alta no eran negociables, una política que ahora parece flexibilizarse para dar cabida a los intereses comerciales de sus empresas insignia.
El veto comercial no ha sido gratuito. AMD ya había advertido a sus inversionistas que la prohibición de exportar su chip MI308 podría restarle aproximadamente $800 millones de dólares a sus resultados financieros.
Por su parte, Nvidia enfrentaba un golpe potencial mucho mayor, estimado en unos $5,500 millones de dólares, debido a las restricciones impuestas a su chip H20.
Chips a la medida y la presión de la industria
Es importante recordar que tanto el MI308 de AMD como el H20 de Nvidia fueron diseñados específicamente como versiones «recortadas» para cumplir con los umbrales de exportación anteriores de Estados Unidos.
A pesar de ello, incluso estos diseños cayeron bajo un control más estricto en enero.
Desde entonces, figuras prominentes como Jensen Huang, CEO de Nvidia, han presionado activamente en Washington, argumentando que reglas tan severas podrían, a la larga, socavar el liderazgo estadounidense en el campo de la IA.
Buscando un equilibrio: seguridad vs. intereses comerciales
Este aparente cambio de rumbo sugiere una nueva estrategia por parte de la Casa Blanca, que ahora busca un delicado equilibrio entre las preocupaciones de seguridad nacional y los intereses comerciales de su sector tecnológico.
Aunque los detalles finales del nuevo marco regulatorio aún no se han revelado, este retroceso parcial indica una disposición a reevaluar el impacto económico de las prohibiciones.
Para AMD y Nvidia, la posibilidad de acceder nuevamente al mercado de IA más grande del mundo podría amortiguar las pérdidas proyectadas y aliviar la presión sobre su inventario.
Sin embargo, es crucial señalar que, aunque la señal es positiva, las licencias todavía requieren una aprobación formal para que las ventas puedan finalmente concretarse. El sector tecnológico observa atento los próximos pasos.
Fuente: Bloomberg