La industria de semiconductores está viviendo un momento tenso. TSMC, el gigante taiwanés que fabrica la mayoría de los chips más avanzados del mundo, ha decidido subir sus precios… y no poco.
Esto está obligando a Qualcomm y MediaTek a mirar hacia otro lado. ¿Hacia dónde? Pues hacia Samsung, curiosamente.
Los precios de TSMC están por las nubes
Durante meses circularon rumores de que TSMC planeaba aumentar el costo de sus obleas de 2nm en un 50 por ciento.
Sí, leíste bien, ¡50 por ciento! Sin embargo, informes más recientes sugieren que el incremento real es más moderado, entre 10 y 20 por ciento sobre el precio de las obleas de 3nm.
Aun así, estamos hablando de obleas que ahora cuestan alrededor de $25,000 a $27,000 dólares cada una para los nodos de 3nm (variantes N3P y N3E), y que llegarían a unos $30,000 dólares para el proceso de 2nm.
Pero eso no es todo. TSMC también está subiendo los precios de sus otros nodos avanzados (3nm, 4nm, 5nm y 7nm) en porcentajes de un solo dígito para su uso en 2026, dependiendo del cliente.
La razón detrás de estos aumentos tiene que ver con la expansión de TSMC en Estados Unidos, que le está costando más de $65,000 millones de dólares. Producir chips en Arizona es más caro que en Taiwán, con primas que pueden llegar hasta el 30 por ciento en algunos nodos.
Qualcomm y MediaTek buscan alternativas
Ante este panorama, tanto Qualcomm como MediaTek están considerando seriamente a Samsung como socio de fabricación para sus futuros chips de 2nm. No es una decisión que tomen a la ligera, pero cuando los costos amenazan con devorar tus márgenes de ganancia, tienes que explorar otras opciones.
Qualcomm ya estaría evaluando una versión del Snapdragon 8 Elite Gen 5 fabricada en el proceso de 2nm GAA (Gate All-Around) de Samsung. Por su parte, MediaTek anunció que completó exitosamente el «tape-out» (la etapa final del diseño) de su primer procesador de 2nm y planea lanzarlo en 2026.
Considerando que el Snapdragon 8 Elite Gen 5 podría costar hasta $280 dólares por unidad y el Dimensity 9500 de MediaTek alrededor de $200 dólares, es fácil entender por qué ambas compañías están buscando alternativas más económicas.
Si los precios siguen subiendo, el próximo Snapdragon 8 Elite Gen 6 podría superar los $300 dólares por chip. Eso haría la vida imposible a los fabricantes de teléfonos, que tendrían que elegir entre sacrificar otras especificaciones de hardware o reducir sus propios márgenes.
Samsung tiene una oportunidad de oro
En medio de este escenario, Samsung se perfila como el gran ganador. La compañía coreana ya comenzó la producción en masa de su Exynos 2600 utilizando su proceso de 2nm GAA, y reporta rendimientos (yields) que superan el 50 por ciento.
Esto significa que la mitad de los chips que fabrica pasan las pruebas de calidad, una cifra que les da confianza.
El Exynos 2600 será el primer chip para smartphones del mundo fabricado en tecnología de 2nm. Samsung planea usarlo en al menos uno de los modelos Galaxy S26, específicamente en el Galaxy S26 Pro base.
Este procesador se fabrica en el nodo SF2, que utiliza tecnología GAA de tercera generación y promete un 12 por ciento más de rendimiento y un 25 por ciento mejor eficiencia energética en comparación con el proceso SF3 de 3nm.
Para Samsung Foundry, este es un momento crucial. Tiene la oportunidad de oro de asegurar pedidos futuros de Qualcomm y MediaTek, lo que fortalecería significativamente su participación en el mercado de fabricación de semiconductores. Sin embargo, hay un problema.
Durante años, Samsung ha tenido problemas con la reputación de su división de fundición. Los rendimientos inconsistentes y otros desafíos técnicos han hecho que algunos clientes desconfíen.
La reputación de Samsung es clave
Aquí viene lo complicado. Samsung no puede simplemente aprovechar esta ventana de oportunidad sin más. Necesita convencer a Qualcomm y MediaTek de que esta vez las cosas son diferentes, de que sus procesos de 2nm son confiables y rentables.
Esto requerirá un esfuerzo tremendo por parte de Samsung para demostrar que puede mantener la calidad y cumplir con los volúmenes de producción necesarios.
Qualcomm y Samsung han trabajado juntos durante más de 30 años, y su asociación ha sido sólida. De hecho, en 2023, ejecutivos de Qualcomm dejaron claro que la compañía utiliza tanto a Samsung Foundry como a TSMC para fabricar su línea de chips Snapdragon, y que hay oportunidades para todas las fundiciones.
Pero pasar de ser un socio secundario a convertirse en el fabricante principal de chips de última generación es otro nivel completamente distinto.
Fuente: Chosun