Samsung quiere duplicar su producción de chips de 2 nanómetros este año. La compañía surcoreana se está frotando las manos porque ve una oportunidad enorme: aprovechar que TSMC, su rival taiwanés, está al tope de pedidos y no da abasto.
La estrategia es ambiciosa. Samsung busca un crecimiento del 130% en pedidos de chips fabricados con su tecnología GAA (Gate All Around) de 2nm para 2026. No es un número al azar – la empresa ha mejorado sus tasas de rendimiento hasta alcanzar el 50% recientemente, lo que le da confianza para ir a por todas.
La batalla por los chips más avanzados del mundo
Estamos hablando de semiconductores de última generación, esos que hacen funcionar tu smartphone, tu laptop y cada vez más, los sistemas de inteligencia artificial. Los chips de 2nm son lo más avanzado que existe ahora mismo en la industria.
TSMC sigue siendo el gigante indiscutible – controla el 70.2% del mercado de fundiciones de semiconductores, mientras Samsung apenas tiene un 7.3%.
Pero aquí viene lo interesante: TSMC tiene tanta demanda que su CEO, C.C. Wei, admitió que reciben tres veces más pedidos de los que pueden producir. Esa brecha es el espacio que Samsung quiere ocupar.
Por qué ahora sí podría funcionar
Samsung ha mejorado sus rendimientos de producción. Según reportes recientes, sus chips de 2nm alcanzan tasas de éxito del 50-60%. Todavía está por debajo del 65% que logra TSMC, pero es suficiente para competir.
La empresa apuesta fuerte por chips de IA. Y tiene sentido – es donde está el dinero ahora mismo. Nvidia, por ejemplo, está absorbiendo una parte enorme de la capacidad de TSMC con sus procesadores para inteligencia artificial, dejando a otros fabricantes en lista de espera.
La carta estadounidense: Taylor, Texas
Samsung tiene un as bajo la manga. Su nueva planta en Taylor, Texas, está a punto de arrancar operaciones de prueba con equipos EUV (litografía ultravioleta extrema) en marzo de 2026. Para julio, la instalación debería estar lista para producción masiva de chips de 2nm.
¿Por qué importa? Porque con las restricciones geopolíticas actuales y el empuje de la administración Trump por producción local de semiconductores, tener capacidad de fabricación de chips avanzados en suelo estadounidense es un argumento de venta poderoso.
TSMC, en comparación, no comenzará a producir chips de 3nm en Estados Unidos hasta 2027, y su capacidad para fabricar los más avanzados de 2nm fuera de Taiwán está limitada por regulaciones. Samsung puede ofrecer algo que TSMC no puede: chips de 2nm hechos en América.
Los clientes que Samsung quiere conquistar
La compañía surcoreana ya tiene algunos triunfos. El año pasado consiguió un pedido de Tesla para chips de IA. Ahora está en conversaciones activas con grandes clientes estadounidenses y chinos.
El objetivo es claro: quitarle clientes importantes a TSMC aprovechando los cuellos de botella en la producción. Empresas que necesitan chips ahora mismo y no pueden esperar meses (o años) en la lista de espera de TSMC podrían voltear a ver a Samsung como alternativa viable.
Fuente: DigiTimes