Si algo quedó claro esta semana es que Nvidia no frena. La compañía fabricante de chips para inteligencia artificial reportó cifras que dejaron a Wall Street con la boca abierta y calmaron los nervios de quienes veían señales de alarma en el mercado tecnológico.
Las cifras que rompen récords
Los números hablan por sí solos. Nvidia cerró el trimestre de octubre con ventas de $57.000 millones de dólares, 62% más que el año anterior. La cifra superó las expectativas de los analistas, que esperaban $54.900 millones.
Pero ahí no termina la historia, las ganancias netas alcanzaron los $31.900 millones de dólares, un salto del 65% respecto al mismo periodo del año pasado.
¿Y qué significa esto? Pues bien, que la demanda de chips de IA sigue fuerte, muy fuerte. Las acciones de la empresa subieron más de 6,5% en operaciones posteriores al cierre del mercado.
Nada mal para una compañía que ya es la más valiosa del mundo, con una capitalización bursátil de $4,53 billones de dólares.
Blackwell arrasa en ventas
Jensen Huang, el CEO de Nvidia, no pudo contener su entusiasmo al hablar de Blackwell, la nueva generación de chips de la empresa. «Las ventas de Blackwell están por las nubes, y las GPU en la nube están agotadas», declaró.
Estos procesadores están diseñados específicamente para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial mucho más potentes que antes. Son, básicamente, los cerebros que hacen pensar a la IA de forma más rápida y eficiente.
La demanda es tan alta que Nvidia ya proyecta ventas de $65.000 millones de dólares para el próximo trimestre, superando otra vez las estimaciones del mercado.
«No hay burbuja», dice Nvidia
Aquí viene la parte interesante. Durante meses, muchos en la industria han debatido si el boom de la inteligencia artificial es real o si estamos ante otra burbuja tecnológica que terminará explotando.
La preocupación tiene sentido: las inversiones en infraestructura de IA son millonarias y algunos se preguntan cuándo veremos retornos reales.
Huang fue directo al abordar estos temores. «Ha habido mucho debate sobre una burbuja de IA. Desde nuestra perspectiva, vemos algo muy diferente», afirmó en la llamada con inversionistas. Para el directivo, lo que estamos viviendo no es especulación descontrolada, sino una transición natural hacia un nuevo modelo de computación.
¿Por qué tanto nerviosismo?
La pregunta es válida. Nvidia está en el centro del huracán de la IA, con una valoración que llegó hasta $5 billones de dólares. Sus chips Blackwell son críticos para los centros de datos masivos que se construyen por todas partes.
Sin embargo, conforme más dinero fluye hacia esta infraestructura, crece la incertidumbre sobre cuándo y cómo las empresas tecnológicas recuperarán esas inversiones.
Además, hay otra situación que ha puesto nerviosos a los inversionistas: los acuerdos circulares entre gigantes tecnológicos.
Nvidia y otras firmas del Silicon Valley han formado alianzas donde una invierte en la otra a cambio de compras de chips, como el acuerdo de $100.000 millones de dólares con OpenAI anunciado en septiembre.
Si una de estas compañías tambalea, el efecto dominó podría borrar miles de millones en minutos.
El mensaje para el mercado
Los últimos resultados de Nvidia envían una señal clara: el mercado estaba sobrereaccionando y, por ahora, no hay evidencia sólida de una burbuja. Algunos inversionistas creen que la empresa aún está lejos de alcanzar su pico máximo.
Compañías como Meta, Microsoft y Google han confirmado en sus reportes recientes que planean continuar invirtiendo agresivamente en infraestructura de IA.
Sin embargo, la gran pregunta permanece flotando en el aire… ¿beneficiará todo esto a la economía en general o se quedará como un fenómeno exclusivo de unos cuantos gigantes tecnológicos?
El debate seguirá vivo, pero por ahora Nvidia celebra y el mercado respira tranquilo.
Fuente: CNBC