Opera acaba de presentar Neon, un navegador que integra inteligencia artificial, capaz de ejecutar tareas y ejecutar código directamente dentro de las páginas web.
Este avance responde a la creciente carrera por convertir el navegador en un entorno productivo y autónomo, y destaca por ser la estrategia de otras firmas tecnológicas que apuestan por asistentes y agentes inteligentes.
Un nuevo concepto de navegador impulsado por inteligencia artificial
Neon nace como una respuesta a la demanda de herramientas que agilizan y automatizan la navegación web.
Este navegador puede rellenar formularios, comparar información entre distintos sitios o incluso redactar código directamente en la ventana del navegador.
Gracias a su función Neon Do, es posible navegar y realizar acciones de manera autónoma, sin recurrir a servicios en la nube, preservando la operación en el propio dispositivo.
Características principales de Neon
Opera apuesta por un modelo por suscripción dirigido a usuarios avanzados.
Entre sus funciones destaca la creación de “Tasks”, espacios donde la inteligencia artificial puede analizar información de múltiples fuentes; y “Cards”, que son plantillas de instrucciones reutilizables para automatizar flujos de trabajo repetitivos.
Todo el procesamiento se hace de forma local, dando al usuario la posibilidad de controlar cuándo la IA ejecuta o pausa cada acción.
La batalla de los navegadores con IA
El lanzamiento de Neon ocurre en medio de un intenso despliegue de navegadores inteligentes.
Perplexity AI lanzó Comet, un navegador con capacidades similares, y The Browser Company presentó Dia, ambos orientados a brindar experiencias más automatizadas e intuitivas.
OpenAI también prepara un navegador basado en Chromium que permitirá interactuar y realizar transacciones directamente desde un chat, sin abandonar la conversación.
Opera busca diferenciarse con un enfoque en la privacidad, diseñando Neon para operar exclusivamente en el dispositivo, sin enviar datos personales a la nube.
Esta estrategia resulta relevante en Europa, donde los marcos regulatorios sobre datos se han fortalecido, y también es atractiva para quienes priorizan el control sobre su información personal.
Fuente: Opera