Exynos 2600 de Samsung demuestra una consistencia envidiable que supera al Snapdragon 8 Elite Gen 5

Desde hace varios años, Samsung ha enfrentado críticas por el rendimiento irregular de sus procesadores Exynos, especialmente cuando se comparan directamente con los chips Snapdragon de Qualcomm.

Sin embargo, el panorama parece estar cambiando radicalmente con la llegada del Exynos 2600, un procesador que no solo compite de tú a tú con lo mejor de Qualcomm, sino que además está demostrando niveles de consistencia que hasta ahora parecían inalcanzables para la división de semiconductores de Samsung.

Resultados sorprendentes en pruebas de rendimiento gráfico

Los datos más recientes recopilados durante las últimas 48 horas muestran algo verdaderamente notable. Según una agregación de resultados en Geekbench 6 utilizando la API OpenCL, el GPU Xclipse 960 integrado en el Exynos 2600 está mostrando una variación de apenas 3.4 por ciento entre sus puntuaciones más bajas y más altas.

Este nivel de estabilidad es algo que el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, considerado hasta ahora el estándar de oro en procesadores móviles, simplemente no ha logrado igualar en sus pruebas recientes.

Lo más impresionante de estos resultados no es únicamente la baja variación estadística, sino que la abrumadora mayoría de las puntuaciones se concentran por encima de los 25,000 puntos.

Las mediciones que caen por debajo de este umbral representan una proporción mínima del total de pruebas realizadas, lo cual demuestra que no se trata de picos aislados de rendimiento, sino de un desempeño sostenido y predecible que cualquier usuario podría experimentar en condiciones reales de uso.

Innovaciones tecnológicas que marcan la diferencia

Para entender el origen de estos resultados tan sobresalientes, es necesario analizar las tecnologías que Samsung ha implementado en este nuevo chip. El Exynos 2600 tiene el honor de ser el primer procesador de la compañía fabricado mediante el proceso de 2nm con arquitectura Gate-All-Around (GAA).

Esta tecnología representa un salto cualitativo importante, ya que utiliza transistores tridimensionales donde la compuerta rodea completamente el canal en sus cuatro lados, permitiendo un mejor control electrostático y reduciendo significativamente el voltaje de umbral necesario para su operación.

Por otro lado, el GPU Xclipse 960 incorpora una versión personalizada de la arquitectura RDNA 4 de AMD, siendo el primero en implementar esta tecnología en el segmento móvil.

Esta colaboración entre Samsung y AMD ha dado frutos impresionantes, como lo demuestra el hecho de que un Galaxy S25+ equipado con el Exynos 2600 logró superar en pruebas de Geekbench 6 OpenCL al Galaxy Book4 Edge, un portátil que utiliza el potente Snapdragon X Elite, un chip que normalmente se esperaría fuera considerablemente más capaz.

Gestión térmica de nueva generación

Cabe destacar que Samsung no se ha limitado únicamente a mejorar el proceso de fabricación y la arquitectura del GPU. El Exynos 2600 también es el primer chipset de la compañía en adoptar el empaquetado Fan-out Wafer Level Packaging (FOWLP), además de incorporar la tecnología Heat Pass Block (HPB).

Este sistema consiste en un disipador de calor basado en cobre que mantiene contacto directo con el die del procesador, logrando una mejora del 16 por ciento en la resistencia térmica.

Esta innovación en la gestión térmica explica en gran medida la consistencia observada en los benchmarks.

A diferencia de otros procesadores que pueden alcanzar puntuaciones elevadas en ráfagas cortas pero luego sufren throttling térmico que reduce su rendimiento, el Exynos 2600 parece capaz de mantener su máximo desempeño durante períodos prolongados sin experimentar degradación significativa por temperatura.

Esta característica es fundamental para aplicaciones exigentes como juegos con gráficos intensivos o edición de video en el dispositivo.

Un cambio de paradigma para Samsung

Sin lugar a dudas, el Exynos 2600 representa un punto de inflexión para Samsung en el competitivo mercado de procesadores móviles.

La combinación de su proceso de fabricación de 2nm, la arquitectura RDNA 4 personalizada y las innovaciones en gestión térmica han resultado en un chip que no solo compite con Qualcomm, sino que en aspectos específicos como la consistencia de rendimiento, claramente lo supera.

Para los usuarios que durante años han preferido las variantes con Snapdragon de los dispositivos Galaxy, este nuevo procesador finalmente ofrece razones convincentes para reconsiderar esa preferencia.

La industria tecnológica estará observando con gran interés cómo se desempeña este chip en condiciones reales de uso una vez que los dispositivos equipados con él lleguen masivamente al mercado.

Si Samsung logra mantener estos niveles de rendimiento y consistencia en la producción a gran escala, podríamos estar presenciando el inicio de una nueva era donde los procesadores Exynos finalmente se posicionen como una alternativa genuinamente competitiva frente al dominio histórico de Qualcomm.

Fuente: WccfTech

Salir de la versión móvil