Este jueves 15 de enero marcó el fin de una era para los usuarios que disfrutaban de ChatGPT directamente desde WhatsApp. El servicio de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI ha dejado de operar en la plataforma de mensajería propiedad de Meta, cumpliendo así con la fecha límite establecida meses atrás.
Esta decisión, anunciada originalmente en octubre de 2025, forma parte de una política actualizada que restringe el funcionamiento de chatbots basados en modelos de lenguaje extenso dentro del ecosistema de WhatsApp.
El fin de una integración prometedora
A través de su página oficial de soporte, OpenAI confirmó la suspensión del servicio mediante un comunicado directo: «A partir del 15 de enero de 2026, ChatGPT ya no estará disponible en WhatsApp. ChatGPT continúa disponible en iOS, Android y la web«.
La compañía también recomendó a los usuarios vincular sus cuentas para preservar el historial de conversaciones, advirtiendo que de lo contrario, toda la información almacenada se perdería de manera permanente.
Esta medida no solo afecta a ChatGPT, sino que también impacta a otros asistentes de inteligencia artificial como Perplexity y Microsoft Copilot, los cuales compartían presencia en la plataforma de mensajería y enfrentarán el mismo destino en las próximas semanas.
Al enviar un mensaje al número de ChatGPT en WhatsApp, ahora aparece una notificación indicando que el servicio ha sido descontinuado y sugiriendo a los usuarios descargar la aplicación oficial para continuar utilizando el asistente.
Cabe destacar que todos los demás puntos de acceso, incluyendo el sitio web oficial y la aplicación de escritorio para Mac, continúan funcionando con total normalidad, lo que demuestra que la restricción es específica para la plataforma de WhatsApp.
Políticas restrictivas y control corporativo
La desactivación se produce varios meses después de que WhatsApp actualizara su interfaz de programación de aplicaciones (API) para negocios, estableciendo restricciones específicas contra chatbots de inteligencia artificial basados en modelos de lenguaje extenso y otras «tecnologías de aprendizaje automático».
Un aspecto particularmente controvertido de esta política es que Meta se reserva la facultad exclusiva de determinar qué constituye o no un chatbot de inteligencia artificial.
La política es clara y contundente: «Podemos terminar tu cuenta y revocar tu acceso si determinamos razonablemente que has incumplido estas restricciones», lo que otorga a la compañía un poder discrecional considerable sobre qué servicios pueden o no operar en su plataforma.
Esta situación plantea interrogantes importantes sobre la competencia en el mercado de asistentes virtuales.
Muchos observadores de la industria señalan que la decisión de Meta podría estar motivada por el deseo de impulsar su propio asistente, Meta AI, el cual no ha logrado alcanzar los niveles de adopción esperados entre los usuarios de WhatsApp.
Al eliminar competidores directos de su plataforma, Meta podría estar intentando crear un ecosistema cerrado donde su propia tecnología de inteligencia artificial tenga ventaja sobre alternativas de terceros, una estrategia que ha generado debate en círculos tecnológicos y regulatorios.
Una breve pero intensa presencia
Vale la pena recordar que OpenAI lanzó el servicio de ChatGPT en WhatsApp apenas en diciembre de 2024, tras habilitar un número telefónico dedicado (1-800-CHATGPT o 1-800-242-8478) que permitía a los usuarios interactuar con el asistente mediante mensajes de texto.
En los meses siguientes, la compañía implementó mejoras significativas, incorporando capacidades avanzadas como soporte para entrada de voz e imágenes, ampliando considerablemente las posibilidades de interacción.
Posteriormente, también se añadió la funcionalidad de generación de imágenes mediante inteligencia artificial, convirtiendo el servicio en una herramienta verdaderamente multifacética que iba más allá de las simples conversaciones basadas en texto.
Alternativas y el futuro de la IA en mensajería
Para los usuarios que se habían acostumbrado a la comodidad de acceder a ChatGPT directamente desde WhatsApp, la transición hacia las aplicaciones oficiales representa un cambio en sus hábitos de uso.
Sin embargo, OpenAI ha trabajado para que esta migración sea lo más fluida posible, ofreciendo aplicaciones nativas para iOS y Android que proporcionan una experiencia optimizada y completa. La versión web también continúa siendo una alternativa robusta para quienes prefieren acceder desde computadoras de escritorio o portátiles.
A decir verdad, esta situación refleja las tensiones crecientes entre las grandes compañías tecnológicas en el competitivo mercado de la inteligencia artificial.
Mientras que la integración de servicios de terceros en plataformas establecidas puede beneficiar a los usuarios al ofrecerles más opciones, también puede representar una amenaza para los productos propios de las empresas que controlan dichas plataformas.
El caso de ChatGPT en WhatsApp es un ejemplo claro de cómo las políticas corporativas pueden moldear el panorama tecnológico, limitando el acceso a herramientas populares en favor de alternativas propietarias.
Fuente: OpenAI