Meta, la empresa matriz de WhatsApp, se encuentra en el centro de una controversia legal tras ser demandada por presuntamente hacer declaraciones falsas sobre la privacidad y seguridad que ofrece su popular aplicación de mensajería.
La demanda fue presentada el pasado 23 de enero en un tribunal federal de San Francisco por un grupo internacional de demandantes provenientes de Australia, Brasil, India, México y Sudáfrica.
Acusaciones sobre el acceso a mensajes cifrados
Según la demanda, Meta estaría almacenando el contenido de los registros de chat en WhatsApp, información que supuestamente puede ser consultada por empleados de la compañía.
Los abogados de los demandantes han citado a denunciantes anónimos como fuente de estas revelaciones y han solicitado al tribunal que certifique la demanda como una acción colectiva.
Esta acusación resulta particularmente grave considerando que el cifrado de extremo a extremo es uno de los pilares fundamentales de WhatsApp, una característica que la aplicación activa por defecto para todos sus usuarios y que, en teoría, garantiza que únicamente el emisor y el receptor puedan acceder al contenido compartido.
La respuesta de Meta y las implicaciones técnicas
Por su parte, Meta ha rechazado categóricamente las acusaciones, calificando la demanda como «frívola» y «absurda». El portavoz de la compañía, Andy Stone, enfatizó que WhatsApp ha utilizado el Protocolo Signal para cifrado de extremo a extremo durante una década completa.
Sin embargo, es importante destacar que la seguridad de las aplicaciones cifradas depende en gran medida de la protección del dispositivo del usuario.
Los mensajes cifrados pueden verse comprometidos si un atacante obtiene acceso a un dispositivo desbloqueado, instala software espía o engaña al usuario para vincular su cuenta a un dispositivo malicioso.
De hecho, en diciembre de 2025, el gobierno indio implementó directivas que requieren que aplicaciones como WhatsApp y Telegram vinculen continuamente las tarjetas SIM y limiten el tiempo de las sesiones web complementarias como medida contra el fraude cibernético.
Los retos de Meta
Este caso representa un desafío significativo para Meta en un momento en que la privacidad digital se ha convertido en una preocupación global prioritaria.
Aunque la compañía mantiene su postura de que las acusaciones carecen de fundamento y ha anunciado que buscará sanciones contra los abogados de los demandantes, el resultado de este litigio podría tener implicaciones importantes para la industria de la mensajería cifrada en general.
Sin duda, este proceso judicial pondrá a prueba la transparencia de las prácticas de seguridad de WhatsApp y podría establecer precedentes importantes sobre cómo las empresas tecnológicas comunican sus políticas de privacidad a millones de usuarios en todo el mundo.
Fuente: Bloomberg