iPhone oficialmente aprobado para uso en el espacio por la NASA

La NASA acaba de anunciar que sus astronautas podrán llevar smartphones modernos (sí, incluidos los iPhone) a bordo de las próximas misiones al espacio… y a la Luna.

Es un cambio que puede parecer obvio en 2026, pero para una agencia tradicionalmente cautelosa con la tecnología personal, esto representa un giro importante.

Por qué es un cambio más grande de lo que parece

La noticia la confirmó el propio administrador de la NASA, Jared Isaacman, el pasado 5 de febrero. A partir de las misiones Crew-12 y Artemis II, los astronautas podrán subir con sus teléfonos inteligentes de última generación.

Apple ya lo presumió: es la primera vez que un iPhone es aprobado oficialmente para uso prolongado en el espacio.

Hasta ahora, los astronautas de la NASA estaban limitados a cámaras aprobadas… pero sus teléfonos personales, esos que todos cargamos en el bolsillo, simplemente no estaban permitidos.

Ahora eso cambia. Y no es solo por conveniencia. Es porque, como dijo Isaacman en su publicación en X, se trata de darles a los astronautas herramientas simples y poderosas que ya conocen.

Algo con lo que puedan capturar momentos importantes para sus familias y compartir fotos y videos con el resto de nosotros aquí en la Tierra.

Imagínate estar orbitando la Luna y no poder mandarle un video a tu hijo. O capturar ese amanecer desde la ventanilla de la cápsula con algo que no sea una cámara de hace 10 años. Pues bien, eso se acabó.

Cuestionando las viejas reglas de la NASA

Para Isaacman, esta decisión también se trata de poner en tela de juicio procesos que llevan décadas sin actualizarse. La NASA ha empezado a reevaluar reglas anticuadas y buscar formas más rápidas de aprobar hardware moderno para vuelo espacial.

Claro, calificar cualquier dispositivo para el espacio no es sencillo. Los componentes deben probarse contra radiación, temperaturas extremas, vacío, vibración… hasta los materiales internos del dispositivo se analizan.

Todo eso existe por razones de seguridad – nadie quiere que una batería explote en órbita – pero también puede frenar el progreso cuando se aplica con demasiada rigidez.

Isaacman quiere que los equipos revisen estos requisitos y determinen cuáles siguen siendo realmente necesarios en su forma actual. Un poco de sentido común nunca está de más.

Adiós al equipo obsoleto

Antes de este cambio, la tecnología aprobada para las próximas misiones se sentía notablemente atrasada.

Para Artemis II, la cámara oficial más nueva planeada era una Nikon DSLR lanzada en 2016, junto con modelos antiguos de GoPro. Sí, en 2026 iban a usar una cámara de hace una década.

Con los smartphones ahora aprobados, los astronautas tendrán acceso a cámaras compactas que superan ampliamente ese equipo viejo. Esto podría traducirse en vistas más personales e inmersivas del regreso de la humanidad a la Luna.

​Fuente: MacRumors

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