Exdirector, Eric Schmidt, de Google desmiente el mito del desempleo por IA

Las predicciones apocalípticas sobre la inteligencia artificial y el mercado laboral podrían estar equivocadas. Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, asegura que la IA generará más trabajos de los que eliminará en la próxima década.​

El mito del desempleo masivo

¿Recuerdas todas esas teorías sobre robots quitándonos el trabajo? Pues bien, Schmidt no se las cree del todo.

Durante una entrevista en la Iniciativa de Inversión Futura de Arabia Saudita, el exjefe de Google fue directo: las predicciones de que mil millones de empleos desaparecerán son «casi con toda seguridad falsas».​

Su razonamiento es simple pero contundente. Las empresas adoptan IA para ganar más dinero. Ese dinero extra crea riqueza en el sistema, especialmente en economías con impuestos progresivos. Y esa riqueza se recicla, generando nuevas oportunidades.​

«Sí, habrá pérdidas de empleo, no hay duda», admitió Schmidt. Pero añadió algo importante: por cada puesto que desaparezca, probablemente se crearán más de uno nuevo.​

Estados Unidos lidera… por ahora

Schmidt también habló de la carrera global por dominar la IA. Y, para ser francos, Estados Unidos va ganando.​

¿La razón? Tienen mercados financieros profundos que permiten levantar literalmente un billón de dólares basándose en una tesis o una idea. Es algo casi increíble si lo piensas.​

A Schmidt le gusta la postura que ha tomado la administración Trump respecto a la IA.

Lo que me agrada de lo que hizo el Presidente es que dijo: ‘Nosotros, Estados Unidos, vamos a ganar en IA, y esto es lo que se necesita’.

El exdirector fue más allá: Europa simplemente no tiene los mercados de capital ni los chips necesarios para competir. Todo tendrá que venir de América, según su visión.​

China juega otra partida

Ahora bien, ¿qué pasa con China? Schmidt reconoce que el gigante asiático tiene mucha energía, pero le faltan dos cosas clave: la profundidad de los mercados de capital y, sobre todo, los chips.​

Estados Unidos y sus aliados han limitado el acceso de China a semiconductores avanzados. Y eso los mantiene rezagados «por un buen trecho», en palabras de Schmidt.​

Pero hay una trampa ahí. Mientras Estados Unidos se enfoca en innovar y crear nuevos modelos de IA cada vez más potentes, China está concentrada en otra cosa: implementar la tecnología en cada rincón de sus negocios.​

«Creo que es justo decir que los dos grupos están siguiendo estrategias diferentes», explicó Schmidt. Estados Unidos ganará la carrera de la inteligencia, pero China probablemente ganará la carrera de la implementación. Y eso es un problema para América.​

El error de cerrar las puertas

Y aquí viene algo que a Schmidt no le gusta nada: las políticas antiinmigración de Estados Unidos.​

Más de la mitad de las empresas fundadas en Silicon Valley fueron creadas por inmigrantes. Sergey Brin, cofundador de Google, es un inmigrante de Rusia. «¿Te imaginas si a su padre no le hubieran permitido entrar al país? Gracias a Dios se lo permitieron», señaló Schmidt.​

Para él, la política migratoria restrictiva ha sido un error durante décadas. La industria tecnológica lleva años diciendo lo mismo: uno de los grandes regalos de Estados Unidos es su capacidad para atraer talento mundial.​

El problema es real y frustrante. Estados Unidos forma físicos chinos en sus programas de doctorado, les da títulos en matemáticas y física… y luego los envía de regreso a China, donde crean empresas cuánticas para competir con empresas estadounidenses. «Es una locura», sentenció Schmidt.​

Fuente: The National

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