Durante años, los gobiernos latinoamericanos han intentado limitar el uso de teléfonos móviles en las cárceles. Sin embargo, un informe reciente de BioCatch revela un preocupante incremento del 12% en intentos de fraude originados desde prisiones en los últimos dos años.
La razón: tecnologías emergentes permiten a los reclusos operar múltiples líneas virtuales desde un solo dispositivo, burlando los controles penitenciarios.
Del fraude digital a la manipulación psicológica
La expansión de servicios digitales ha facilitado que los delincuentes evolucionen de fraudes no autorizados a tácticas de ingeniería social. Un ejemplo es el caso de María, una maestra jubilada en México que casi cae en una sofisticada estafa.
Todo comenzó con un mensaje de texto que alertaba sobre un cargo sospechoso de $10,000 MXN (aproximadamente $500 USD) en su tarjeta de crédito.
El texto la instaba a llamar a un número para evitar el bloqueo de su cuenta. Preocupada, María llamó y del otro lado, un supuesto asesor bancario usó lenguaje técnico y protocolos aparentemente legítimos para ganar su confianza.
El estafador le explicó que, para revertir los cargos, debía realizar una transferencia. Justo cuando María estaba a punto de confirmar la operación, su banco real le envió alertas preguntando si conocía al destinatario.
El falso operador le dijo que respondiera «sí» a todo, pero un último mensaje del banco advirtiéndole sobre posibles fraudes la hizo dudar. María colgó a tiempo, evitando el robo.
Cifras alarmantes: El auge del fraude telefónico en la región
Los datos son contundentes:
– Más de 1.6 millones de estafas telefónicas se reportan anualmente en Latinoamérica, según reguladores locales.
– Países como Argentina, Colombia, México y Brasil registran un crecimiento de doble dígito en los últimos tres años.
– A nivel global, las estafas por voz aumentaron un 65%, con pérdidas superiores a $2 mil millones de dólares anuales (GASA y BioCatch).
5 recomendaciones clave para evitar ser víctima de fraude bancario
Ante esta creciente amenaza, te compartimos estos consejos esenciales para proteger las finanzas personales:
- Nunca compartas datos personales sin confirmar que la llamada es legítima.
- Llama directamente al servicio al cliente de tu banco si te piden información confidencial.
- Protege tus credenciales: NIPs y contraseñas nunca deben revelarse por teléfono.
- Ante la sospecha de fraude, corta la comunicación y contacta a tu banco usando los números oficiales.
- Verifica siempre el destino de tus transferencias antes de autorizar pagos.
En un contexto donde el fraude se sofistica, la prevención y la educación financiera son la mejor defensa.
Fuente: BioCatch