Paquete fantasma: el fraude que usa tu basura para robarte

En Ciudad de México y otras partes del país, expertos en seguridad están alzando la voz sobre un fraude que está creciendo sin hacer mucho ruido – el llamado «paquete fantasma» o «trashing».

¿De qué va? Básicamente, los delincuentes hurgan en la basura buscando etiquetas de envíos. Sí, esas que traen tu nombre completo, dirección, teléfono y hasta el tipo de productos que compras.

Cómo opera este fraude (y por qué funciona tan bien)

El modus operandi es más simple de lo que imaginas. Los criminales recorren colonias, contenedores de basura o zonas de recolección buscando cajas y sobres con etiquetas visibles. Una vez que encuentran información, la registran y luego viene lo feo.

Te llaman o te mandan un mensaje haciéndose pasar por la empresa de paquetería, tu banco o hasta por el SAT.

Como tienen datos reales de tus compras previas, suena creíble. Muy creíble. Te piden códigos de seguridad, contraseñas o te inventan cargos falsos. En el peor de los casos, marcan tu casa para un robo físico.

Héctor Morales, experto en ciberseguridad y CEO de TNF Security, lo explica así: «Los atacantes van y buscan en tu basura… todas las etiquetas traen desde tu nombre, tu dirección, tu correo electrónico y hasta tu teléfono«.

Más del 60% de los fraudes de identidad arrancan con la exposición de estos datos personales.

Las cifras que deberían preocuparnos

Aunque no existen registros oficiales específicos sobre este delito, los números generales son alarmantes. Héctor Morales estima que al menos 5 millones de mexicanos son víctimas de robo de identidad cada año, y una parte considerable de estos casos comienza con el «trashing».

En 2025, los fraudes por paquetería fantasma aumentaron un 222% en la Ciudad de México según reportes locales.

Y tan solo en 2026, el C5 (Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano) de la capital recibió 6,913 llamadas por fraude y robo de identidad relacionadas con este problema.

No es solo la paquetería

El riesgo no termina con las cajas de tus compras en línea. También aplica para estados de cuenta bancarios, recibos de luz, comprobantes de internet, documentos con tu CURP o RFC… básicamente cualquier papel que tenga información personal y que tires sin destruir.

Ah, y ojo con los dispositivos electrónicos viejos: USB, discos duros o celulares que tiras sin borrar la información pueden ser igual de peligrosos.

Qué puedes hacer para protegerte

La buena noticia es que prevenirlo está en tus manos. Literalmente. Las recomendaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de especialistas en ciberseguridad son bastante directas:

Como dice Morales: «La basura también habla de nosotros. En ciberseguridad, lo que tiramos puede ser tan peligroso como lo que publicamos en redes».

Salir de la versión móvil