SMS fraudulentos, aprende a identificar y frenar el smishing

El smishing, o fraude mediante mensajes de texto, ha tomado fuerza como una de las amenazas más persistentes en el mundo móvil.

A continuación, analizamos el fenómeno y te compartimos algunas estrategias para proteger nuestros datos y finanzas con un enfoque práctico, claro y pensado para la vida digital moderna.

¿Qué es el smishing y por qué crece?

El término smishing nace de la combinación entre SMS (mensajes de texto) y phishing (estafas para obtener datos confidenciales).

Los ciberdelincuentes emplean mensajes que aparentan ser de bancos, empresas de paquetería, autoridades o incluso personas conocidas, buscando que la víctima haga clic en enlaces o proporcione información personal.

La aceptación y confianza en los mensajes de texto creció tanto, que pasaron a ser el canal preferido de los estafadores por encima de las llamadas.

Datos alarmantes sobre el impacto del smishing

La proliferación de mensajes fraudulentos es impresionante. Solamente en 2021, se enviaron más de 87 mil millones de SMS no deseados en Estados Unidos, y la tendencia va en aumento.

Las denuncias ante organismos como la Federal Trade Commission indican que millones de dólares se pierden cada año por estos fraudes, aunque se estima que la verdadera cifra es mucho mayor.

Muchas personas ni siquiera denuncian estos delitos, lo que subestima el tamaño del problema.

Los fraudes más comunes por SMS

Los principales engaños detectados incluyen:

Todos estos métodos buscan engañar y provocar miedo o urgencia para obtener una reacción inmediata de la víctima.

Recomendaciones para protegerse del smishing

Es fundamental tomar ciertas precauciones:

Elimina los SMS sospechosos y denuncia ante las autoridades correspondientes, como la FCC o la FTC, si resides en Estados Unidos. En México, la Policía Cibernética puede brindar asesoría similar.

¿Por qué es tan efectivo para los criminales?

El SMS continúa siendo un canal altamente confiable y con un porcentaje muy alto de apertura. Los usuarios, al no contestar llamadas desconocidas, están ahora más expuestos a los fraudes por texto.

Además, los estafadores aprovechan cualquier coyuntura social o tecnológica, como la pandemia, y adaptan sus mensajes constantemente para resultar convincentes.

Las autoridades ya han comenzado a responder. Organismos como la FCC trabajan en nuevas normas que obligarían a los operadores a bloquear mensajes sospechosos antes de que lleguen al usuario final.

Adicionalmente, la industria móvil desarrolla filtros más inteligentes y campañas de educación digital para los usuarios. Sin embargo, la responsabilidad principal sigue estando en la prevención personal y la formación de hábitos digitales seguros.

Fuente: Kaspersky

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