La situación en Ubisoft continúa deteriorándose tras el anuncio de su controvertida reestructuración corporativa.
Varios sindicatos franceses que representan a trabajadores de la compañía, incluyendo al Syndicat des Travailleurs et Travailleuses du jeu Vidéo (STJV), Solidaires Informatique, la CFE-CGC, CGT y Printemps écologique, han convocado a un paro laboral de tres días como respuesta directa a los recientes despidos, cierre de estudios y la eliminación de las políticas de trabajo remoto.
Tensión Creciente Entre Trabajadores y Directivos
El comunicado conjunto emitido por los sindicatos franceses no deja lugar a dudas sobre el nivel de frustración acumulado: «¡Ya es suficiente!» comienza el mensaje, señalando directamente al CEO Yves Guillemot por su falta de comunicación con los empleados.
Los sindicatos acusan a la alta dirección de incumplir un acuerdo de trabajo remoto que estaba vigente desde septiembre de 2025, además de señalar que quienes hablan tanto de responsabilidad no asumen las consecuencias de su gestión catastrófica.
Cabe destacar que bajo el liderazgo de Guillemot, Ubisoft ha perdido aproximadamente el 95% de su valor total en los últimos ocho años, un dato que refuerza las críticas hacia la cúpula directiva.
Por otro lado, esta huelga no será la única manifestación de descontento. El sindicato CWA Canada organizará una concentración en Halifax el próximo 29 de enero, en solidaridad con los trabajadores afectados por el cierre del estudio de Ubisoft en esa ciudad canadiense.
La presión sindical ya ha logrado algunos resultados preliminares, obligando a la compañía a reconsiderar el paquete de indemnización ofrecido a los empleados despedidos, mientras la Junta Laboral de Nueva Escocia investiga las circunstancias del cierre.
El Polémico «Gran Reinicio» de Ubisoft
La reestructuración anunciada por Ubisoft, denominada internamente como «major reset», ha reorganizado la compañía en cinco Casas Creativas, redistribuyendo sus estudios alrededor del mundo dentro de esta nueva estructura.
Sin embargo, este proceso ha cobrado un alto precio en términos humanos y creativos. Los cierres de los estudios de Halifax y Estocolmo se justificaron como parte de esta reorganización, al igual que los despidos previamente anunciados en Massive Entertainment y RedLynx. Además, se eliminaron aproximadamente 200 puestos de trabajo en la sede central de Ubisoft.
Las consecuencias del reinicio también alcanzaron a talento veterano de alto nivel. La compañía perdió a figuras clave responsables de franquicias como Assassin’s Creed y The Division, con el primero incluso demandando a Ubisoft por «despido constructivo».
En términos de proyectos, seis títulos fueron cancelados definitivamente, incluyendo el esperado remake de Prince of Persia: Sands of Time, mientras que otros siete sufrieron retrasos, entre ellos el rumoreado remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
Curiosamente, Beyond Good & Evil 2 sobrevivió a la purga y continúa en producción, según confirmó la empresa.
Un Futuro Incierto Para la Desarrolladora Francesa
A decir verdad, la situación actual de Ubisoft representa uno de los momentos más críticos en la historia de la compañía francesa. La presión ejercida por los sindicatos en Francia, combinada con las investigaciones laborales en Canadá y el escrutinio público internacional, pone a la empresa en una posición sumamente delicada.
El sindicato Solidaires Informatique llegó incluso a declarar que Guillemot «no tiene conocimiento ni comprensión de su propia compañía», una afirmación contundente que refleja la profunda desconexión entre la dirección y los trabajadores.
Sin lugar a dudas, los próximos meses serán determinantes para definir el rumbo de Ubisoft. La huelga convocada para febrero podría marcar un punto de inflexión en las relaciones laborales de la industria del videojuego, especialmente si logra la participación masiva que los sindicatos esperan a nivel mundial.
Mientras tanto, la campaña de cartas impulsada por CWA Canada y la línea temporal publicada sobre el cierre de Halifax mantienen la presión sobre la compañía, exigiendo transparencia y responsabilidad por parte de quienes tomaron estas decisiones que han afectado a cientos de familias y proyectos creativos.
Fuente: Eurogamer