
Un movimiento que sacude el tablero de las Telecomm
Las cosas se están poniendo interesantes en el mundo de las telecomunicaciones mexicanas. Estamos cerrando el año con una noticia que podría cambiar el juego para millones de personas que usan celular en el país.
AT&T, esa empresa que llegó con bombo y platillo hace diez años prometiendo competencia real, ahora está en venta… y hay dos candidatos fuertes peleándose por quedarse con sus operaciones.
Hablamos de Televisa y Cerberus Capital Management, una firma de inversión estadounidense con músculo financiero (maneja activos por alrededor de $65 mil millones de dólares).
La transacción rondaría los $3 mil millones de dólares y sería, sin exagerar, el movimiento más importante en el sector en la última década.
¿Por qué AT&T quiere salir de México?
La historia es un poco triste, la verdad. AT&T desembarcó en México en 2015 con grandes expectativas.
Se hizo de Nextel, Iusacell y Unefon, invirtió cerca de $10 mil millones de dólares, y llegó a conectar a casi 14 millones de mexicanos. Actualmente, tiene alrededor de 23.8 millones de usuarios celulares.
Pero aquí está el detalle – la operación nunca fue lo suficientemente rentable para el corporativo en Texas.
Los costos del espectro radioeléctrico en México son brutales (hablamos del 14% de los ingresos anuales de la empresa), y competir contra gigantes como Telcel resultó más difícil de lo esperado. Desde 2019, algunos accionistas ya cuestionaban la estrategia de haber entrado al mercado mexicano.
¿Qué significa esto para ti si eres usuario de AT&T?
Aquí viene lo importante – lo que realmente te afecta si tienes una línea de esta empresa. Primero, respiremos hondo. No es que de la noche a la mañana tu servicio vaya a desaparecer.
Cualquier venta de este tipo tiene que pasar por un proceso regulatorio riguroso. Ahora, con la reciente desaparición del IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones), quien debe revisar y autorizar esta operación es la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT).
Esta agencia, que apenas publicó su reglamento en enero de 2025, tiene un mandato más amplio que su predecesora y responde directamente al Poder Ejecutivo.
El regulador puede aprobar la venta, ponerle condiciones o incluso negarla si considera que afecta la competencia. Ya pasó antes – cuando AT&T compró Nextel, el entonces IFT aprobó la operación, pero con condiciones específicas.
¿Televisa o Cerberus? El futuro está por verse
Si Televisa se queda con AT&T (específicamente a través de su brazo de cable, Izzi), estaríamos viendo la creación de un jugador convergente capaz de ofrecer telefonía, internet y TV de paga en un solo paquete.
Eso podría darle más músculo para competir contra Telcel, que sigue dominando el mercado. Para Televisa, sería la oportunidad de transformar un activo que no ha dado todo su potencial en una plataforma de crecimiento real.
Por otro lado, si Cerberus se lleva la operación, tendríamos a un inversionista financiero que probablemente buscaría optimizar la operación y hacerla más rentable antes de, eventualmente, venderla de nuevo.
Lo cierto es que 2026 podría arrancar con un tablero completamente nuevo en telecomunicaciones.
Para AT&T, esto marca el fin de una apuesta que simplemente no funcionó. Para los usuarios… bueno, tendremos que esperar a ver qué hace el nuevo dueño con esos 23 millones de líneas.
Fuente: El Financiero