La llegada de la conectividad móvil 6G podría ser más cercana de lo que imaginamos.
Qualcomm planea lanzar los primeros dispositivos de prueba con tecnología 6G a partir de 2028, abriendo paso a una red más rápida, inteligente y capaz de conectar un ecosistema de productos mucho más rico que el actual.
Qualcomm fija la fecha: 2028 para el 6G
Durante el reciente Snapdragon Summit, el CEO de Qualcomm, Cristiano Amon, anunció que en 2028 veremos la primera generación de dispositivos precomerciales con 6G.
Estos equipos estarán dedicados exclusivamente a probar las capacidades de la nueva red, como velocidades espectaculares y la capacidad de colaborar con dispositivos como anillos inteligentes, gafas AR o relojes avanzados.
¿En qué consiste realmente el 6G?
El salto a 6G supone mucho más que aumentar la velocidad de descarga, se espera que esta tecnología multiplique hasta por cien las tasas máximas de transmisión respecto a 5G, alcanzando cifras cercanas a 1 terabit por segundo (1 Tbps).
Además, funcionará sobre frecuencias en el espectro de terahercios, lo que facilita latencias de hasta 0,1 ms y una mayor cantidad de dispositivos conectados en simultáneo.
La innovación de 6G va mucho más allá del rendimiento bruto. La red será capaz de captar datos de sensores, interpretar el contexto, colaborar en tiempo real con la nube y operar con agentes avanzados de inteligencia artificial.
Esto abrirá la puerta a aplicaciones de realidad aumentada, coches autónomos, telemedicina remota o el gaming sin cortes.
Un ecosistema digital ampliado ¿el futuro sin smartphones?
El despliegue de 6G no solo potenciará los smartphones: hará posible experiencias inmersivas y la conexión sin fricciones entre todos los dispositivos inteligentes, de wearables a vehículos y lentes inteligentes.
Algunos analistas prevén que el smartphone podría dejar de ser el centro del ecosistema digital para 2035, aunque otros sugieren que su protagonismo continuará gracias a la integración de IA y nuevas formas de interacción.
Aunque el despliegue de 5G avanza, la adopción sigue siendo dispar a nivel global.
Solo una cuarta parte de las conexiones móviles serán 5G al cerrar 2025, y muchas operadoras aún enfrentan el reto de monetizar la inversión realizada para el despliegue de esta tecnología.
Fuente: Qualcomm