Intel, una de las compañías líderes en la fabricación de semiconductores, atraviesa uno de sus momentos más complicados. A los problemas técnicos y comerciales se suma ahora una polémica política que involucra directamente a su director general, Lip-Bu Tan.
El presidente Donald Trump ha hecho un llamado público para que Tan renuncie de inmediato, calificándolo de “altamente conflictuado”.
Preocupaciones sobre los vínculos del CEO con China
Este llamado de Trump surge tras una carta enviada por el senador republicano Tom Cotton, quien expresó serias dudas sobre las inversiones previas de Tan.
Cotton señaló que Tan controla decenas de empresas chinas y tiene intereses en cientos de firmas relacionadas con manufactura avanzada y chips que estarían vinculadas al ejército chino.
El senador solicitó respuestas a la junta de Intel antes del 15 de agosto, aumentando la presión sobre el ejecutivo y la empresa.
The new CEO of @intel reportedly has deep ties to the Chinese Communists. U.S. companies who receive government grants should be responsible stewards of taxpayer dollars and adhere to strict security regulations. The board of @Intel owes Congress an explanation. pic.twitter.com/3rYhHge6Wa
— Tom Cotton (@SenTomCotton) August 6, 2025
Problemas técnicos que erosionan la confianza
Intel también enfrenta dificultades internas que agravan la situación. Se reporta que la empresa sigue batallando con bajos rendimientos en su proceso de fabricación 18A para los procesadores Panther Lake, lo que afecta sus márgenes de rentabilidad.
Estas fallas técnicas ponen en duda la capacidad de Intel para competir con otros gigantes del sector y han generado incertidumbre entre sus inversionistas.
Si Tan renunciara, sería el segundo CEO que sale en menos de un año, tras la renuncia de Pat Gelsinger en diciembre de 2024. La sucesión de líderes en tan poco tiempo refleja la turbulencia en la compañía.
Sin embargo, no todo son malas noticias: se habla de posibles inversiones frescas, sobre todo de TSMC, que podrían aliviar la carga financiera de Intel. Aunque aún no hay acuerdos formales, estas noticias dan un respiro a la empresa, que también está siendo objeto de rumores sobre posibles adquisiciones.
La apuesta estratégica de Intel sigue en juego
Más allá de los temas políticos y personales, Intel sigue apostando a su innovación tecnológica para salir adelante.
El proceso 18A, que marca un avance importante en la fabricación de chips, es clave para sus próximos lanzamientos y la recuperación del mercado. Sin embargo, las complicaciones en la producción y el escrutinio político complican este camino.
Fuente: BBC