AR 4294-96: la mancha solar que tiene en alerta a los astrónomos

Una mancha solar gigante apunta hacia la Tierra

Los astrónomos han detectado algo que no se veía en años y, sí, suena un poco intimidante. En los primeros días de diciembre, apareció en la superficie del Sol un complejo de manchas solares absolutamente masivo, conocido como AR 4294-96.

Este grupo de manchas está apuntando directamente hacia nuestro planeta y tiene casi el mismo tamaño que aquella famosa mancha que provocó el llamado «Evento Carrington» de 1859.​

Ahora, antes de que empiece el pánico, hay que aclarar algo importante.

Aunque las manchas solares AR 4294-96 son enormes y tienen el potencial de desatar llamaradas solares potentes, los expertos dicen que no hay señales claras de que vayamos a sufrir una supertormenta al estilo Carrington en el futuro inmediato.​

¿Qué tan grande es esta mancha solar?

Para que te des una idea de la magnitud, las manchas AR 4294-96 abarcan aproximadamente 180,000 kilómetros de ancho.

Eso es cerca del 90% del área que ocupaba la legendaria mancha del Evento Carrington. Los observadores la describen como «uno de los grupos de manchas solares más grandes de los últimos 10 años».​

Este complejo está formado por dos regiones magnéticas entrelazadas (AR 4294 y AR 4296) que primero fueron vistas en el lado oculto del Sol por instrumentos de la NASA. Cuando estas manchas rotaron y quedaron de frente a nosotros a finales de noviembre, los científicos enseguida notaron algo inquietante.

Su campo magnético «beta-gamma-delta» está súper enredado, lo que significa que tiene energía suficiente para generar llamaradas de clase X, las más poderosas del sistema de clasificación.​

¿Qué puede pasar en la Tierra?

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Las manchas solares como AR 4294-96 pueden lanzar llamaradas solares y eyecciones de masa coronal (CMEs, por sus siglas en inglés), que básicamente son nubes gigantes de partículas cargadas.

Cuando esas nubes llegan hasta nosotros, pueden desatar tormentas geomagnéticas que afectan satélites, sistemas de comunicación por radio, redes eléctricas… y, bueno, también nos regalan auroras boreales espectaculares en el cielo.​

El 1 de diciembre, por ejemplo, se registró una llamarada X1.9, pero (sorpresa) no vino de AR 4294-96, sino de otra mancha solar llamada AR 4295.

Hasta ahora, no se ha detectado ninguna CME dirigida directamente hacia la Tierra desde este complejo gigante. Los pronosticadores de la NOAA esperan más llamaradas de clase M e incluso X en los próximos días, pero por el momento, todo está bajo control.​

Fuente: SpaceWeather

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