
La escalada comercial entre Washington y Pekín ¿Qué hay en juego?
La tensión comercial entre Estados Unidos y China acaba de subir varios niveles. El presidente Donald Trump anunció el viernes un arancel adicional del 100 por ciento sobre todas las importaciones chinas, que entrará en vigor el 1 de noviembre de 2025.
Pero esto no llegó de la nada; es la respuesta directa a una jugada estratégica de Pekín que tiene al mundo tecnológico en alerta.
La razón del conflicto son las tierras raras, esos minerales que probablemente nunca has escuchado mencionar en una conversación casual, pero que están literalmente en tu smartphone, en tu laptop, en los auriculares que usas para escuchar música… y hasta en los sistemas de defensa militar.
China controla más del 90 por ciento de la producción mundial de estos materiales procesados, y ahora decidió apretar las tuercas.
Por qué China decidió jugar su carta más fuerte
El jueves 9 de octubre, el Ministerio de Comercio chino anunció nuevas restricciones a la exportación de tecnologías relacionadas con las tierras raras.
No fue un movimiento menor; agregaron cinco nuevos elementos a la lista de materiales controlados, elevando el total a doce minerales restringidos. Pero hay más: también pusieron bajo llave decenas de equipos y tecnologías usados para extraer y refinar estos materiales.
Aquí viene lo interesante (y lo preocupante), las nuevas reglas chinas establecen que cualquier empresa extranjera necesita una licencia de exportación si su producto contiene apenas un 0,1 por ciento de componentes de tierras raras de origen chino.
Sí, leíste bien: 0,1 por ciento. Es prácticamente imposible evitarlo cuando China procesa el 99 por ciento de las tierras raras pesadas utilizadas globalmente.
La respuesta de Trump no se hizo esperar
Trump no es precisamente conocido por su paciencia diplomática, pocas horas después del anuncio chino, el presidente estadounidense lanzó una publicación en su plataforma Truth Social calificando las acciones de Pekín como «extremadamente hostiles».
Primero amenazó con cancelar su reunión prevista con el presidente Xi Jinping en Corea del Sur. Luego concretó las amenazas con cifras específicas.
«A partir del 1 de noviembre de 2025 (o antes, dependiendo de cualquier otra acción o cambio tomado por China), los Estados Unidos de América impondrán un arancel del 100 por ciento a China, sobre cualquier arancel que estén pagando actualmente», escribió Trump.
Y no se quedó ahí, También anunció controles de exportación sobre «todo el software crítico«.
Para ponerlo en perspectiva: esto no es un arancel del 100 por ciento sobre cero, es un 100 por ciento adicional a los aranceles que ya existen, básicamente, duplicar la carga arancelaria actual.
¿Qué son exactamente las tierras raras y por qué importan tanto?
Puede que el nombre suene a algo sacado de una novela de ciencia ficción, pero las tierras raras son muy reales y absolutamente críticas para la tecnología moderna. Son 17 elementos químicos que se usan en prácticamente todo lo que tiene que ver con alta tecnología.
Tu smartphone no funcionaría sin ellas, los vehículos eléctricos dependen de imanes de tierras raras para sus motores, los motores de los aviones comerciales y militares los necesitan.
Los sistemas de radar, las pantallas de alta definición, las baterías avanzadas, las turbinas eólicas… todo depende de estos materiales.
China no solo extrae la mayoría de estos minerales; controla casi toda la cadena de procesamiento y refinado. Esto le da un poder enorme en cualquier disputa comercial y ahora lo está usando.
¿Se canceló o no la reunión entre Trump y Xi?
Aquí la historia da un giro interesante. Después de amenazar con cancelar la reunión con Xi Jinping, Trump pareció suavizar su postura.
En una rueda de prensa desde la Oficina Oval, el presidente estadounidense aclaró: «No la he cancelado, pero no sé si la vamos a tener. Estaré allí, de todos modos, así que supongo que podríamos tenerla«.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó el lunes que los contactos diplomáticos continúan. Bessent añadió que la reunión en Corea del Sur probablemente seguirá en pie.
Pero China no parece dispuesta a ceder tan fácilmente, Pekín ha dejado claro que espera que Washington retire la amenaza del arancel del 100 por ciento antes de avanzar en el diálogo.
La fecha clave es el 1 de noviembre de 2025. Ese es el plazo que Trump ha marcado para implementar los nuevos aranceles (a menos que China cambie de rumbo antes). Mientras tanto, ambos países se acusan mutuamente de «doble moral» y de usar la seguridad nacional como pretexto para proteccionismo.
Fuente: NYTimes