El nuevo hardware de OpenAI y Jony Ive nace en medio de un escándalo legal

OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, y la firma de diseño LoveFrom, del legendario ex-diseñador de Apple Jony Ive, enfrentan una seria acusación.

Una startup de dispositivos auditivos llamada iyO asegura que los gigantes tecnológicos fingieron interés en una posible compra solo para extraer sus ideas y lanzar un proyecto competidor con un nombre casi idéntico.

Escándalo legal, la batalla por un nombre

El conflicto se centra en el nombre. La nueva empresa de OpenAI y Jony Ive se llamaría «io», un homófono que suena exactamente igual que iyO.

A raíz de una queja por infracción de marca registrada, un tribunal ha ordenado a OpenAI eliminar temporalmente toda mención de «io» de su sitio web y redes sociales, un golpe considerable para el lanzamiento de su nuevo hardware.

OpenAI acató la orden, pero no sin expresar su desacuerdo. En una publicación en la red social X, la compañía declaró: «Esta página está temporalmente inactiva debido a una orden judicial […] No estamos de acuerdo con la queja y estamos revisando nuestras opciones».

La acusación: «nos usaron para robar nuestras ideas»

Según la demanda presentada en California, la historia es más profunda que una simple coincidencia de nombres.

El equipo de iyO, que surgió del laboratorio de innovación X de Alphabet (la matriz de Google), afirma haber tenido una serie de reuniones con representantes de Sam Altman y diseñadores de LoveFrom desde 2022.

La parte más delicada de la acusación detalla que, en reuniones más recientes durante la primavera de 2025, iyO compartió abiertamente su visión y tecnología.

«Siete de sus representantes fueron equipados con dispositivos de demostración iyO One», afirma la demanda, sugiriendo que OpenAI y LoveFrom tuvieron acceso directo y privilegiado a su producto en desarrollo.

«Amenazan nuestra propia existencia», el temor de la startup

Para iyO, esto no es un simple pleito legal. La startup acusa a los demandados de «usurpar descarada y deliberadamente la buena reputación de iyO», lo que genera confusión en el mercado y pone en jaque sus planes de marketing, fabricación y recaudación de capital.

«La enorme escala de OpenAI y su inversión en ‘io’ amenazan con aplastar la reputación de iyO en el mercado y su propia existencia», añade el documento legal, pintando un claro escenario de David contra Goliat.

Sam Altman, CEO de OpenAI, no tardó en responder. A través de su cuenta de X, calificó la demanda como «absurda, decepcionante y equivocada».

Para respaldar su postura, Altman publicó correos electrónicos que, según él, demuestran la «gran persistencia» del fundador de iyO, Jason Rugolo, en sus intentos de que OpenAI invirtiera o comprara su empresa.

«Rechazamos la oferta y fuimos claros en todo momento», sentenció Altman. «Está bien esforzarse al máximo para conseguir financiación […] No está bien recurrir a una demanda cuando no obtienes lo que quieres», añadió.

Un proyecto multimillonario en el limbo

El proyecto «io» no es una apuesta menor. Se trata de una colaboración de alto perfil para desarrollar una nueva generación de hardware diseñado específicamente para la inteligencia artificial.

La adquisición del equipo de «io» por parte de OpenAI estaba valorada en casi $6.5 mil millones de dólares. A pesar del revés legal, un portavoz de OpenAI aseguró que no tienen planes de cancelar la adquisición.

A pesar de que OpenAI ha retirado el nombre como se solicitó, el video de lanzamiento sigue visible en el perfil de X de Sam Altman. En él, Altman y Jony Ive prometen «reimaginar por completo lo que significa usar una computadora».

Fuente: Bloomberg

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