OpenAI y Jony Ive van a tener que seguir trabajando sin nombre para su proyecto de hardware, al menos por ahora.
Una corte de Estados Unidos decidió mantener la orden que les impide usar la marca “io”, luego de una pelea legal con otra startup de inteligencia artificial llamada iyO.
¿Qué fue lo que pasó?
Todo empezó hace unos seis meses, cuando iyO, una empresa de IA surgida del laboratorio Moonshot Factory de Google, presentó una queja de marca registrada.
Su argumento fue sencillo de entender: “io” e “iyO” suenan casi igual y ambas compañías se mueven en el mismo tipo de producto, así que la confusión del público era bastante probable.
La corte terminó dándole la razón a iyO y mantuvo la orden que frena a OpenAI y al estudio de diseño de Jony Ive para usar el nombre “io” en su nueva aventura de hardware. En otras palabras, el proyecto sigue, pero el branding se queda en pausa.
La decisión de la Corte de Apelaciones
El 4 de diciembre, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito en EE. UU. publicó documentos donde confirma que está de acuerdo con la orden previa contra OpenAI, sus cofundadores y empresas asociadas.
El punto clave: no pueden usar la marca “io” en sus dispositivos ni en su material promocional relacionado.
El pleito legal se basa en una acusación de infracción de marca y en el riesgo de que la gente se confunda entre ambas compañías. En un mercado donde todos hablan de IA y gadgets “mágicos”, un nombre parecido puede ser suficiente para generar ruido.
Publicidad sin producto… pero con consecuencias
OpenAI intentó defenderse diciendo que todo era demasiado prematuro, porque todavía no lanzaban ningún dispositivo y la campaña de marketing no estaba “oficialmente” en marcha. Sin embargo, la corte no compró ese argumento.
El Noveno Circuito consideró que el video de lanzamiento de mayo de 2025 y el material promocional eran suficiente publicidad como para activar la protección de marca, incluso sin ventas reales todavía.
Bajo la ley de EE. UU., explicar a lo grande lo que harás con una marca ya puede contar como uso de esa marca, sin esperar a tener el producto en la mano del usuario.
Lo que OpenAI e Ive ya no pueden hacer
Como resultado, OpenAI y sus socios tienen prohibido usar el nombre “io” para el hardware que está en disputa. Tampoco pueden lanzar campañas, páginas o materiales de marketing que puedan violar la orden vigente.
De hecho, las páginas promocionales y los videos donde se presentaba el proyecto han sido eliminados de la marca “io” en sitios web y redes sociales. Si en algún momento viste el anuncio y ahora ya no lo encuentras, no es tu memoria: lo bajaron por orden judicial.
Fuente: 9to5mac