El cometa 3I/ATLAS, oficialmente C/2025 N1 (ATLAS), representa uno de los eventos astronómicos más impactantes del año. Es apenas el tercer objeto interestelar detectado cruzando nuestro sistema solar, tras ‘Oumuamua y 2I/Borisov.
Descubierto en julio de 2025 por el telescopio ATLAS en Chile, este cometa se desplaza a una velocidad impresionante de 60 km/s, trayectoria que lo llevará a pasar cerca del Sol a finales de octubre y, poco después, alejarse para siempre hacia el espacio profundo.
Desafíos de interceptar al visitante interestelar
El paso fugaz de 3I/ATLAS ha disparado el entusiasmo científico y la creatividad de la comunidad espacial.
Sin embargo, interceptar un objeto interestelar en movimiento tan rápido y con tan poco tiempo de reacción representa un reto monumental.
Aunque los astrónomos podrán fotografiar al cometa desde la Tierra hasta septiembre, cualquier intento de enviar una nave para un encuentro cercano requiere soluciones fuera de lo habitual.
Propuestas en la mesa: ¿Se puede redirigir una misión actual?
Ante la premura, existen propuestas audaces para aprovechar sondas que ya están en el espacio:
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NASA Juno
El astrofísico Avi Loeb de Harvard sugirió utilizar la sonda Juno, actualmente orbitando Júpiter, para interceptar a 3I/ATLAS. La idea sería reajustar la órbita de Juno para buscar un encuentro el 14 de marzo del próximo año.
Sin embargo, hay problemas: la nave fue diseñada para finalizar su misión este año y ya ha experimentado varios fallos técnicos, además de estar baja en combustible y haber sufrido daño por radiación en su paso por Io.
En teoría, si Juno estuviese en condiciones y con los instrumentos operativos, podría lograr obtener datos valiosos. Pero en la práctica, los expertos ven grandes dificultades para que esto suceda.
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JUICE (ESA)
La misión europea JUICE, enfocada en el estudio de las lunas de Júpiter, se encuentra en camino hacia el planeta y podría tener una mejor vista de 3I/ATLAS que desde la Tierra.
No obstante, cambiar su ruta hacia el cometa es extremadamente complejo y, por ahora, la Agencia Espacial Europea sólo investiga si es técnicamente posible obtener imágenes más cercanas, aunque sin mucha esperanza de una maniobra radical.
Otras sondas y el paso cercano a Marte
Existen naves alrededor de Marte, como Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Odyssey, que podrían intentar una observación de paso cercano cuando el cometa atraviese la órbita marciana en octubre de 2025.
Si bien este acercamiento sería más favorable que desde la Tierra, aún no está claro si alguna de estas sondas cuenta con el combustible y la trayectoria necesarios para lograr una aproximación útil.
El futuro: preparación para el próximo visitante interestelar
La llegada de 3I/ATLAS ha acelerado los planes para futuras misiones dedicadas a estos eventos raros.
La ESA lanzará en 2029 la misión Comet Interceptor, diseñada para esperar en alerta máxima en un punto estratégico entre el Sol y la Tierra, lista para interceptar el próximo cometa o visitante interestelar inesperado.
Lo novedoso de esta misión es que despegará sin objetivo específico, lo que simboliza un cambio radical en la exploración espacial reactiva.
Fuente: Planetary